Miércoles 14 de Noviembre de 2012
Cinco años después de correrse en Indianápolis, la Fórmula Uno hará un nuevo intento por conquistar el mercado de Estados Unidos con la carrera que se celebrará el domingo por primera vez en Texas, en el circuito de 5.516 kilómetros denominado “De las Américas”, en las afueras de Austin.
Será la carrera número 63 que se dispute en Estados Unidos. Antes Watkins Glen, Long Beach, Phoenix, Detroit, Las Vegas, Dallas, Sebring e Indianápolis acogieron el espectáculo de la máxima categoría, pero antes o después terminaron desapareciendo.
El año pasado Bernie Ecclestone, hombre fuerte de la Fórmula Uno, hizo públicas sus dudas sobre el éxito de este deporte en Estados Unidos. Sin embargo, Marcel Cordes, experto en marketing en Alemania, afirmó que esta categoría debe ser paciente para conseguir sus objetivos.
Cordes apuntó que el interés por la Fórmula 1 en el país norteamericano experimenta un notable crecimiento y ya se equipara al nivel de seguimiento de las carreras de la Indycar. Además, aseveró que la organización de una carrera en Texas es una excelente elección por la cantidad de residentes jóvenes interesados en la tecnología y porque muchos mexicanos acudirán al circuito a apoyar a su piloto Sergio Pérez, piloto de Sauber que la próxima temporada correrá en McLaren.