Martes 29 de Julio de 2014
Un chico de 18 años fue imputado de homicidio simple y se ordenó su prisión preventiva por haber dado muerte de dos puntazos en el estómago a otro joven de 22 años, en medio de una pelea callejera desatada en la Florida Norte el sábado a la mañana, durante una reunión familiar. No obstante, y a pesar de reconocer que no se acordaba de la pelea porque estaba alcoholizado, declaró que el cuchillo empleado en el ataque no le pertenecía, sino que se lo arrebató a la víctima, quien lo atacó primero. “Era él o yo”, dijo al defenderse.
Héctor Emanuel F., alias “Delfo” o “Dumbo”, llegó ayer a Tribunales con visibles heridas en el ojo izquierdo, pómulos y moretones en todo el rostro. Se sentó junto a su defensora y escuchó la imputación en su contra que le formuló el fiscal Florentino Malaponte ante la jueza Roxana Bernardelli.
El fiscal le achacó el delito de “homicidio simple” por haber dado muerte “con el uso de un arma blanca” a Norberto Nicolás Mansilla, de 22 años, y “luego de mantener una pelea con la víctima en la vía pública” en inmediaciones Tierra del Fuego y Lugones (Rondeau al 3900) el sábado a las 6 de la mañana. Sustento la acusación no sólo en las actas y allanamientos derivadas de la actuación policial en el escenario del crimen, sino en el relato de testigos presenciales: “tenía una cuchilla con la que amedrentaba a la víctima”, aportaron.
Héctor Emanuel F. hizo un relato desordenado del suceso, bajo la mirada de su madre, que llegó a la sala de audiencias acompañada de otra hija y con una Biblia bajo el brazo.
Reconoció que fue a la fiesta, pero que como sus amigos se retiraron, él también lo hizo. En ese momento hubo intercambio de miradas e insultos con Nicolás producto de viejas rencillas, y que este comenzó a agredirlo con piedras y palazos junto a otras personas, lo tiraron al piso y le patearon la cara. “Me saqué el cinto y me le puse en una mano, y en la otra tenía una piedra para defenderme. Con los revoleos en un momento le quito el cuchillo y empiezo a tirar para todos lados, era mi vida o la de él, pero yo no pensé que lo iba a matar”.
La jueza Bernardelli no hizo lugar al pedido de la defensa de un arresto domiciliario, y ordenó la prisión preventiva sin plazo del acusado.