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La fiesta no fue tan completa

La hinchada celebró el triunfo en el clásico en la previa, pero no pudo extenderlo hasta el final.

Sábado 12 de Abril de 2014

La celebración no fue completa pese al tremendo despliegue festivo que montó el pueblo canalla, en un Gigante de Arroyito repleto. El reencuentro de la gente con el equipo que venía de hacer historia en el Coloso Marcelo Bielsa al llevarse el clásico reservado solo para locales, fue vibrante. Fue una apertura al estilo Hollywood. Aunque Central no pudo hacer cartón lleno porque no venció al conjunto pirata. Y el empate fue un castigo para sus aspiraciones de alcanzar el lote de los líderes, aunque más no fuera hasta que se cerrara la 13ª fecha del Final. Pese a todo, los fieles canallas se fueron como llegaron, contentos porque descorcharon y brindaron por el derby ganado.

Clima calcinante Arroyito. Mucho color y adrenalina. Todo era felicidad en la previa al partido ante Belgrano. Era como que la gran masa sólo deseaba rendirle culto y tributo a ese puñado de jugadores que apenas cinco días atrás hicieron historia en el Coloso del Parque al vencer a Newell’s, con gol de Franco Niell.

Los “héroes” fueron recibidos a todo trapo. A puro cántico. Con bengalas amarillas y muchos fuegos artificiales. Banderas como flameando de alegría en cada rincón movilizaban las gargantas y cuerpos para cantar y bailar al compás de las letras populares. Todo era felicidad. Todo era emoción para los auriazules.

No obstante, los presentes en  Arroyito querían irse inflando el pecho. Pero Central empató ante un peligroso Belgrano sin tantos y eso no le alcanzó para alcanzar  a los punteros San Lorenzo, Estudiantes y Colón, que hoy jugarán sus partidos.

La gente terminó pegando la vuelta con cierta dosis de impotencia, es verdad. Es que al ver que la cima del certamen estaba tan cerca les hizo aumentar la ilusión. Pero también es cierto que la alegría interna por haberse quedado con el partido más importante de la ciudad por segunda vez consecutiva, le ganó a esa razón y por eso los rostros florecían en la mayoría a la salida del estadio.

En definitiva, los fieles concretaron lo que vinieron a hacer: reencontrarse con su equipo tras el triunfo ante la Lepra. Para soñar con pelear por el título aún tienen tiempo.

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