Martes 02 de Junio de 2009
Conmovidos junto con mi familia hemos leído la crónica de los accidentes ocurridos este sábado 30/5 que se cobraron seis vidas y secuelas a otras dos personas. Claudio, Luciana, Candela, Agustín de un lado y Miguel de otro ya no pueden hablar ni pedir por este medio, junto con Carlos corredor de TC 4000. Que funcionarios, políticos y responsables se dignen de una vez y por todas a terminar la autopista Rosario-Córdoba que permanentemente se cobra a través de la fatídica ruta 9 vidas humanas y secuelas físicas y psíquicas a los sobrevivientes. Hace 11 años recorro el tramo Rosario-Cañada de Gómez por tener horas docentes en esta última ciudad, y sé de lo que hablo. Adelantamientos indebidos, falta de respecto de velocidades máximas y la ansiedad que mata, tanto como una bala, son el pan de cada día en las rutas argentinas. Pero esta vez hay otra cosa, una autopista que en el tramo de estas desgracias ya podría estar inaugurada y haber evitado estas muertes. Me pregunto: ¿quiénes serán los próximos? Señores responsables de Vialidad, de la provincia y de la Nación, pongan sus ojos en este tema y de una vez por todas terminen con las muertes absurdas ya que no se los puede llamar accidentes. Basta ya de esto; que por una vez la vida derrote a la burocracia.
Aldo Rotondaro, DNI 13.544.665