Domingo 19 de Abril de 2015
Adriana Gioiosa trabajaba en un Burger King de Majadahonda, municipio perteneciente a la Comunidad de Madrid. Su familia residente en Argentina recibió tres semanas atrás varios mensajes de WhatsApp en los que explicaba que se iba al extranjero y que iba a estar incomunicada un tiempo.
No era ella quien los escribía, sino el sospechoso de su desaparición y muerte.
La situación provocó las sospechosas de su hermano, que a los pocos días viajó a Madrid.
La Policía cree que los resultados de la triangulación del móvil, que no ha sido hallado, podría ayudar mucho a la causa, para determinar los lugares desde donde se realizaron las últimas llamadas y los movimientos del sujeto. El arrestado, que se ha negado a colaborar con los agentes, presenta un cuadro psicótico. Hace tiempo estuvo hospitalizado por un episodio de esquizofrenia.
Una zona del vertedero de Pinto, lugar a donde va a parar la basura de Majadahonda, ha sido precintada.