La familia en el proceso educativo
Como docente, quisiera compartir con la sociedad algunas reflexiones que pueden ayudarnos a comprender la difícil, pero gratificante tarea de formar a nuestros niños y jóvenes para hacer frente a los desafíos que les tocará afrontar en el futuro.

Domingo 26 de Febrero de 2012

Como docente, quisiera compartir con la sociedad algunas reflexiones que pueden ayudarnos a comprender la difícil, pero gratificante tarea de formar a nuestros niños y jóvenes para hacer frente a los desafíos que les tocará afrontar en el futuro. Sabemos que educar no es solamente transmitir conocimientos de determinadas disciplinas, sino que es mucho más profundo y apunta a la formación integral como personas, estando esto muy relacionado con la formación de aptitudes, principios de vida y valores. Esta tarea no se puede delegar solamente a la escuela, sino que habiendo comenzado en el hogar, continúa en las horas de clase, y se fortalece con el apoyo de la familia a las actividades que desarrollan en la escuela, siendo este un rol protagónico imposible de sustituir. Recordemos que la familia es una institución creada por Dios, y es el núcleo básico de la sociedad. Estos valores están relacionados con la cultura del esfuerzo, del trabajo, de la responsabilidad, del cumplimientos de las tareas asignadas, del respeto por las autoridades, del cumplimiento de normas establecidas, de actuar con honradez, solidaridad, con ética, para formarse como personas de bien, de trabajo, responsables y honestos en quienes se puedan dejar confiados los destinos de las familias que formen, de la sociedad que representen y del país que les tocará actuar en un futuro. Por esta razón, si como padres no formamos estos valores, y nuestros alumnos no adquieren estas aptitudes en la escuela, no habremos cumplido con nuestro rol, y no podríamos decir "misión cumplida", porque esto no se improvisa de la noche a la mañana, y repercutirá cuando se enfrenten a los requerimientos y exigencias de vida actual. Por eso la responsabilidad de educar, en primer lugar esta en manos de la familia, después también de la escuela y por supuesto de la sociedad toda.

Jorge R. Alonso
Docente