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La falta de liderazgo en Kiev aumenta el riesgo de una matanza

El peligro de un nuevo derramamiento de sangre en Ucrania es cada vez mayor. Casi dos meses después del derrocamiento delex presidente Viktor Yanukovich y de la muerte de unas 100 personas en en Kiev...

Martes 15 de Abril de 2014

El peligro de un nuevo derramamiento de sangre en Ucrania es cada vez mayor. Casi dos meses después del derrocamiento delex presidente Viktor Yanukovich y de la muerte de unas 100 personas en en Kiev, crece la presión sobre la cúpula prooccidental de Kiev, a la que muchos ucranianos responsabilizan de un caos cada vez mayor en el país.

La moneda ucraniana, el grivna, y con ella los ahorros de los ciudanos pierden valor día tras día y los precios, no sólo del gas ruso, no dejan de subir. Mientras, en el este rusoparlante, uniformados armados sin distintivo ocupan cada vez más edificios públicos. Muchos analistas en Kiev tienen la impresión de que los gobernantes ucranianos, con el presidente interino Alexander Turchinov a la cabeza, no tienen planes y sólo esperan la ayuda de Occidente.

¿Está ya perdido el Este del país?, se preguntan muchos. El gobierno desatiende las exigencias y deseos de la población de esas regiones, opina el politólogo de Kiev Vadim Karassyov. Antes de las elecciones presidenciales del 25 de mayo ningún candidato ha viajado a las convulsas regiones del este para llamar a la calma y hace campaña por una Ucrania unida. "Los levantamientos continúan. Lamentablemente podemos perder el Este", cree el politólogo. La cúpula de Kiev, como también la Unión Europa y Estados Unidos, siguen responsabilizando a Rusia de la situación cada vez más desesperada, y acusan a agentes encubiertos de Moscú de desestabilizar la situación al máximo. Culpar a Rusia parece la explicación más fácil de todas las posibles. Moscú asegura no tener nada que ver. "No nos metemos en cuestiones internas de Ucrania", no deja de repetir el ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, el mismo diplomático que casi a diario exige que en el futuro Ucrania se convierta en una federación con fuertes derechos de autonomía para sus regiones. Además, los medios estatales rusos presentan los disturbios en Ucrania desde hace semanas como las aspiraciones de la población a "estabilidad y orden rusos y a una vida digna".

El Este es el feudo de Yanukovich, quien huyó a Rusia y que tras su elección en 2010 sigue considerándose el jefe de Estado legítimo ucraniano. Su influencia en la zona rusoparlante sigue considerándose grande. Desde su exilio en Rostow del Don advirtió que el país se encuentra al borde de una guerra civil. Su opositor, el ex campeón mundial de boxeo Vitali Klitschko, y otros políticos han hecho advertencias en ese sentido.

Mientras, el jefe de gobierno interino, Arseni Yatseniuk, lleva días sin aparecer en público. Las perspectivas son negativas: la nueva cúpula ucraniana no tiene la situación bajo control, cree el politólogo Andrei Yermolayev. "Los pasos para combatir la crisis son caóticos y sólo llevan a una nueva escalada política, social y económica de la situación". En Ucrania ya circulan nombres para un nuevo país, en el caso de la escisión del Este y el Sur: en foros online se ven propuestas como "Nueva Federación Rusa" o "Nuevarrusia". Y mientras, sigue sin haber claras señales de que Rusia pueda anexionarse fácilmente esos territorios como hizo con la península ucraniana de Crimea.

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