Miércoles 26 de Marzo de 2014
La petrolera estatal YPF afirmó ayer que el impacto ambiental producido por el incendio de la planta de cerro Divisadero, en la localidad mendocina de Malargüe, "no es significativo". Además, señaló que tras el fuego, que comenzó el viernes y pudo ser controlado recién el domingo pasado, "una evaluación preliminar del suelo permite inferir que no se ha afectado el recurso en forma significativa".
"Si bien hoy la presencia de partículas en el aire no reviste un riesgo potencial, YPF mantendrá preventivamente las mediciones de la calidad de aire en el lugar", añadió la compañía.
La empresa indicó que "la información preliminar" sobre las consecuencias del incendio en el ambiente "permite concluir que el impacto no es significativo por la acción efectiva de las medidas de seguridad previstas en cada tanque para una contingencia".
En ese marco, indicó que como primera medida, para evitar que las personas en la zona tomen contacto con el humo, "se evacuó preventivamente al personal y a los puesteros que habitan en las inmediaciones".
"Sólo hubo un número reducido de personas derivadas a los centros asistenciales", señaló la empresa sobre los 14 empleados que sufrieron lesiones, y remarcó que fueron dados de alta. Asimismo, reportó que "la presencia de hidrocarburo llegó hasta la primera de las tres barreras de contención instaladas por la empresa fuera de la locación para impedir el avance hacia los cursos de agua".
"YPF comenzó con el estudio de caracterización de la zona para poder planificar y ejecutar las medidas de remediación correspondientes", añadió.
Por otra parte, se indicó que, tal como lo aseguró el subsecretario del Plan Nacional de Manejo del Fuego, que la planta de bombeo y distribución de hidrocarburos no fue afectada y está en condiciones de seguir operando.
Mientras tanto, se analiza cómo y dónde se almacenará el crudo proveniente de los distintos yacimientos que YPF posee en Malargüe y que se depositaban en los tanques que explotaron el viernes pasado.
En la planta de crudo, hasta antes del siniestro que provocó conmoción y preocupación en la población (algunos pobladores rurales creyeron que era una erupción del volcán Peteroa), trabajaban aproximadamente 150 personas propias de la empresa y otras tantas pertenecientes a subcontratistas.