La estatización de las jubilaciones
En una maniobra casi perfecta, la corporación política y sus asociados en los medios de difusión lograron cambiar el enfoque al tratamiento de la estatización del sistema jubilatorio.

Lunes 24 de Noviembre de 2008

En una maniobra casi perfecta, la corporación política y sus asociados en los medios de difusión lograron cambiar el enfoque al tratamiento de la estatización del sistema jubilatorio. Con bombos y platillos, apoyados en la suicida falta de memoria del ciudadano y en la enfermiza flexibilidad con la cual los mismos asumen o analizan cada acto de gobierno, sacrifican, una vez más, los derechos republicanos en el altar del personalismo, legitimando los negocios que éste tiene a la sombra de su figura, que en definitiva son los que le dan el indispensable apoyo publicitario. Mientras un Poder Legislativo sumiso (por llamarlo con decoro) legitima lo ilegítimo, el artículo 40 de nuestra tantas veces violada Constitución duerme el sueño de los sin derechos, o sea los ciudadanos legítimos de esta nación. Aquellos que con su trabajo, iniciativa, corriendo riesgos y sin pedir nada más que la corporación política le saquen el pie de encima, generan la renta primaria sobre la cual el Estado, sea nacional, provincial o municipal, absorbe el nutriente que le permite vivir en el lujo de las ideologías y a espalda de la realidad fruto de las posibilidades.

Julio R. Sánchez