La Escuela Domiciliaria
Muchos años estuve al frente de la dirección de la Escuela Domiciliaria de Rosario, una institución en ese momento dependiente de la educación privada, que había sido creada por la...

Viernes 02 de Marzo de 2012

Muchos años estuve al frente de la dirección de la Escuela Domiciliaria de Rosario, una institución en ese momento dependiente de la educación privada, que había sido creada por la Asociación de ex alumnas del Normal Nº 1. Una experiencia inédita, para sostener la escolaridad de aquellos niños que por enfermedad transitoria o permanente, no podían asistir a la escuela y como alumnos permanentes recuerdo a muchos, que gracias a esta tarea pudieron escolarizarse a pesar de sus limitaciones físicas: Horacio, Ivon, Pablo, Ariel, y tantos otros transitorios. Muchos, muchísimos. Un equipo excelente de docentes asistían a las casas de estos niños, y en jornadas iguales a las de cualquier escuela, compartían momentos de aprendizaje, minimizando las restricciones impuestas por una enfermedad. Se hicieron experiencias extraordinarias como hacerlos participar de algunas actividades en la escuela del barrio o compartir con otro alumno una jornada de aprendizaje o de recreación. Excursiones, salidas, festejos, formaron parte de la tarea, aproximando a los alumnos a las actividades de una institución escolar. La familia se sentía contenida y acompañada, valorando el esfuerzo realizado. Hoy la escuela domiciliaria prácticamente desaparece, ya que al ser oficializada por el Ministerio de Educación de la provincia, se cambió totalmente la modalidad de trabajo, ya que los maestros que forman parte de esta escuela sólo harán atención hospitalaria, haciéndose cargo de la atención domiciliaria docentes de la escuela del niño o del circuito, según se establezca, con un pago extra para el maestro que concurra a la atención, y con un sistema de selección del alumno complicado y largo. No tengo información de cómo se atenderá al alumno permanente, aquel que no puede asistir a la escuela. Una pérdida enorme para la provincia de Santa Fe, que no supo aprovechar los recursos en marcha de una institución que funcionaba de una manera óptima.

Adriana Maxera
LC 3.958.182