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La escasez de alimentos, agua y medicamentos amenaza a la Franja

Tel Aviv/Gaza. — La lista de necesidades mínimas para que los médicos puedan realizar un trabajo adecuado en Gaza se extiende cada día más: se necesita sangre con urgencia, pero también medicinas y calmantes, vacunas contra el tétano, sábanas e incluso sacos para cadáveres, denunció el Comité Internacional de la Cruz roja (CICR).

Martes 06 de Enero de 2009

Tel Aviv/Gaza. — La lista de necesidades mínimas para que los médicos puedan realizar un trabajo adecuado en Gaza se extiende cada día más: se necesita sangre con urgencia, pero también medicinas y calmantes, vacunas contra el tétano, sábanas e incluso sacos para cadáveres, denunció el Comité Internacional de la Cruz roja (CICR).

"La población de Gaza padece una crisis humanitaria sin precedentes", indicó desde Jerusalén el director de la Oficina de Coordinación para Ayuda Humanitaria de Naciones Unidas (OCHA), Philippe Lazzarini. "Hay una crisis de alimentos, hay una crisis de agua y, sobre todo, hay una crisis en lo que atañe a la protección de la población en Gaza . La gente tiene hambre, pasa fría y se siente insegura", sostuvo.

Sin panaderías. Los recientes informes de organizaciones humanitarias internacionales sobre la crisis dan una idea del caos y la desolación que atraviesa Gaza. Según la ONU, 23 panaderías tuvieron que cerrarse por no estar recibiendo gas de Israel. Ahora sólo quedan abiertas diez panaderías y 14 trabajan sólo si hay electricidad. Gaza cuenta con 1,5 millón de habitantes. Cooperantes de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA) tuvieron que distribuir pan en los hospitales.

El 30 de diciembre se desconectó también la única central eléctrica de Gaza porque no recibía combustible a través de la frontera. Los daños producidos en diez transformadores y en entre seis y diez líneas eléctricas dejaron sin energía a un 75 por ciento de los habitantes. Los técnicos tampoco llegan a reparar las instalaciones dañadas debido a los combates, añadió la organización Gisha.

El CICR explicó cómo una crisis energética podría desencadenar toda una serie de reacciones en cadena: "Los hospitales dependen ahora por completo de generadores para obtener energía, pero muchos funcionan mal por mal mantenimiento y por las restricciones impuestas por Israel a las piezas de recambio". Los ataques aéreos también dañaron muchos acueductos. Según autoridades del ramo en Gaza, siete de cada diez palestinos ya no tiene agua.

Nueve días después del comienzo de la operación israelí, "la situación se ha vuelto caótica, desde que el ejército israelí lanzó la operación por tierra este sábado", señaló el CICR en un comunicado. "Estamos muy preocupados por la seguridad de los civiles. La gente no se atreve a salir, ni siquiera para buscar pan", añadió una portavoz del órgano.

Provisiones mínimas. Israel permitió ayer el paso de 80 camiones con bienes humanitarios, como medicamentos, equipamiento sanitario y alimentos. Además permitirá el paso de 200.000 litros de gasoil para las centrales eléctricas y las organizaciona humanitarias. Desde el comienzo de la operación, son 400 los camiones que ya pasaron la frontera. Pero antes del inicio de la ofensiva el 27 de diciembre, la cifra era de 475 camiones por día.

Israel tiene indicios de que Hamas secuestró alimentos y medicamentos, denunció un portavoz del Ministerio de Defensa israelí, Peter Lerner. Otro problema es que, ante la actual situación de seguridad, Israel sólo puede reabrir el paso de Kerem Shalom. Pero el paso sólo puede admitir 100 camiones por día. "La cantidad de camiones es por completo insufiente" para cubrir las necesidades, advirtió Lazzarini. Además, en medio de los ataques israelíes las organizaciones no pueden repartir bienes. "Lo que necesitamos ahora es un respiro para la gente", completó.

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