Martes 03 de Febrero de 2009
Un volcán cercano a Tokio, el Asama, entró en erupción ayer lanzando rocas candentes y una columna de humo a dos kilómetros de altura y cubriendo partes de la capital japonesa con una ligera capa de cenizas.
No hubo daños graves en la zona escasamente poblada que rodea el volcán, según las autoridades. No vive nadie en un radio de cuatro kilómetros, pero las personas que trabajan en la zona recibieron anteayer la orden de evacuar el lugar, dijo el funcionario del organismo meteorológico Kazuya Kokubo.
La cadena de televisión pública NHK mostró columnas de humo blanco salir del cráter del monte Asama, de 2.568 metros de altitud, que entró en erupción a la madrugada de ayer.
No podía verse lava en las laderas del volcán, apuntó Kokubo. Las cenizas llegaron hasta Tokio, situado a 140 kilómetros al sureste.
La visibilidad en la capital no se vio afectada, pero las imágenes de televisión mostraron a los habitantes limpiando sus coches, y los agricultores se mostraban preocupados por que la ceniza cubriera sus cultivos.
"Tengo 65 años, y es la primera vez que ocurre esto", dijo un agricultor a NHK.
La Agencia de Meteorología había elevado el nivel de alerta el domingo ante las primeras muestras de un incremento de la actividad sísmica, recomendando a la gente que no se acercara al volcán. El tráfico en la zona quedó restringido.
Se sabe que el volcán sufrió una gran erupción en 1783, cuando generó grandes daños y causó la muerte de unas 1.500 personas. (Reuters)