Viernes 07 de Septiembre de 2012
Recientemente fue noticia el asalto que sufrió nuestra intendenta Monica Fein cuando circulaba de acompañante a su chofer en inmediaciones de Felipe More y Pellegrini, en donde generalmente se encuentra apostado un patrullero policial custodiando esa peligrosa intersección. Lamentablemente y por desgracia de todos los ciudadanos, la inseguridad, que para algunos es sólo una sensación o medio de rating para los medios, se ha transformado en el país, y especialmente en Rosario, en una epidemia, en donde la enfermedad se propaga a pasos agigantados, y las autoridades responsables no encuentran cura alguna. Tal es así que esta nueva epidemia que padecemos todos los ciudadanos está comenzando a infectar a los señores póliticos, quienes están comenzando a sentir en carne propia los síntomás de esta frustrante y desagradable enfermedad, la inseguridad. Ya son varios los casos de funcionarios que están en la lista de damnificados, y los ciudadanos que ya fueron infectados por está nueva plaga que nos acosa sólo podemos pedir por el fin de ella, poner pancartas o pasacalles en los barrios y cortar calles para llamar la atención de nuestras autoridades que son los únicos que pueden darle fin a la enfermedad. Tal vez sea el momento de erradicarla, cuando los que tienen el verdadero poder en sus manos de detenerla comiencen a sentir en sí mismos sus desagradables síntomas de impotencia, frustración y temor que nos transmite esta nueva epidemia.
Diego Dargoltz