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La entrada desprolija de Elizari y una jugada que levantó gran polémica

Delfino habilitó el ingreso del jugador de San Lorenzo, Ferrari no lo advirtió y llegó la conquista de Villalba.

Lunes 09 de Septiembre de 2013

Iban 39 minutos del complemento y Central estaba desesperado buscando el empate. Fernando Elizari quedó tendido en el círculo central producto de un pelotazo en el rostro y el juez Germán Delfino detuvo las acciones. El futbolista de San Lorenzo recibió asistencia fuera de los límites del campo de juego. Y cuando se puso de pie el juez le hizo señas para que ingrese. La pelota la tenía Central en la banda izquierda. Allí comenzó lo más curioso de la tarde. Porque Nery Domínguez no advirtió la señal del árbitro y abrió la pelota hacia la derecha donde estaba Paulo Ferrari. El Loncho esperó el balón, pero jamás intuyó que detrás tenía a Elizari recién ingresado. Este lo anticipó, le birló la pelota y habilitó a Héctor Villalba para establecer el segundo gol de San Lorenzo. La jugada enardeció al público, a los jugadores y cuerpo técnico auriazul. Y sobrevino la polémica.

Desde el reglamento el jugador ingresó tras la orden del árbitro y lo que hizo estuvo dentro de los parámetros reglamentarios. Claro que hay que decir que Elizari salió de la cancha por haber recibido un pelotazo en la cara y cuando Central iniciaba un ataque. Por eso el juez detuvo las acciones para asistirlo. Y cuando ingresó a instancias del árbitro tuvo bien claro que Paulo Ferrari no tenía ni idea que lo tenías detrás. El Loncho ni lo vio. Pero Elizari fue como una flecha a buscar la pelota sin dudarlo.

¿Debió hacer eso? Aquí entran a tallar cuestiones éticas, que son absolutamente personales. Lo que estuvo claro es que el futbolista no tuvo en cuenta para nada el fair play (juego limpio). Porque primero pidió asistencia médica, pero después despojó al rival del balón sin que éste estuviera al tanto de su presencia nuevamente dentro de la cancha.

Encima Elizari tomó la pelota y habilitó a Villalba para que anote el segundo gol. Claro que esta situación, legítima desde lo reglamentario, despertó la bronca indisimulable de jugadores y cuerpo técnico de Central, quienes se le fueron encima a Germán Delfino por la desprolijidad de la acción. Consecuencia: volaron varias tarjetas amarillas para los canallas y tanto Miguel Angel Russo como el preparador físico Guillermo Cinquetti fueron expulsados.

Más allá de esta jugada puntual, lo cierto es que la actuación de Germán Delfino en líneas generales fue paupérrima. Hasta perdió la noción del tiempo. Porque el segundo gol fue a los 40 minutos y luego el partido se detuvo un buen rato por las protestas auriazules. Y cuando se reanudó el juez adicionó cuatro minutos. Es decir que en vez de 90' iban a jugarse 89'. Luego hubo otro parate por fuegos artificiales y volvió extender el tiempo de juego. Lo que les quedó claro a los que estuvieron en el Gigante es que Central no perdió por el desempeño arbitral.

Las quejas por la no expulsión de Kannemann

Tras el partido Russo hizo mucho hincapié no sólo en la jugada que desembocó en el segundo gol de San Lorenzo, sino en otras, en las que consideró que el árbitro se equivocó en contra de Central. Razones no le faltaron al DT canalla. Es que Walter Kannemann debió ser expulsado en el primer tiempo, cuando agarró de la camiseta a Encina, quien siguió la jugada, estando ya amonestado. En el segundo hubo otra acción del defensor azulgrana, interponiéndose en la carrera del Sapito. También era falta y tarjeta. Y en la jugada en la que Delfino amonestó a Castillejos por simular hubo un agarrón dentro del área.

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