Jueves 05 de Septiembre de 2013
Hasta hace poco tiempo la señora presidente sostenía que era imposible la disminución del impuesto al salario de los trabajadores (los que decían que se podía eran vendedores de humo, irresponsables). También sostenía que la inseguridad era una sensación y que la inflación no existía. Obviamente que si hubieran ganado las últimas elecciones seguiría manteniendo esos conceptos. Después de la paliza que recibió el gobierno nacional el 11 de agosto la presidente descubrió que es posible elevar el mínimo no imponible a obreros y empleados, que la inseguridad es una realidad y que la inflación destruye el poder adquisitivo de la población. La enseñanza es muy clara: para que la presidente deje de vivir en un país de fantasía y reconozca los problemas que sufrimos los argentinos debe perder todas las futuras elecciones.
Juan Carlos Belligotti
DNI 6.246.832