La empresa petrolera debe enfrentar una ola de demandas

Lunes 03 de Mayo de 2010

La empresa petrolera británica British Petroleum (BP) se encuentra en serios problemas que afectarán sus fondos económicos, ya que además de enfrentar el costo por los daños que está causando el vertido de petróleo en aguas del golfo de México deberá enfrentar demandas de pescadores y organizaciones defensoras del ecosistema marino por el desastre.
  Las acciones de la firma BP siguen cayendo al registrar una pérdida del 12 por ciento, lo que representa pérdidas de unos 20 mil millones de dólares.
  Según analistas, esta cifra parece menor en comparación con los perjuicios que el derrame podría causarle en demandas por compensación, que podrían costarle hasta 450 mil millones.
  Los pescadores de camarones de Luisiana ya interpusieron una demanda por negligencia contra BP y otras compañías involucradas en la extracción de crudo como Transocean, Halliburton y Cameron.
  En tanto, organizaciones ambientalistas como Greenpeace ya preparan movilizaciones y demandas por afectación al medio marino y por daños a más de 400 especies.
  Los especialistas calculan que, debido a las dificultades para reparar las averías a más de mil metros de profundidad en el mar, el derrame provoca el peor desastre ecológico de la historia norteamericana.

Falta de seguridad. La petrolera británica es culpada de errar en sus cálculos de seguridad, pues en 2009 afirmó que un accidente con repercusión en la flora y fauna de las playas cercanas era casi imposible.
  El gobierno de EEUU aumentó las presiones sobre la British Petroleum para que contenga el derrame iniciado con la explosión de una plataforma operada por la firma.
  Según el canal de televisión CNN, las autoridades federales reclaman un mejor trabajo del consorcio para reparar los tres boquetes por donde escapan cinco mil barriles diarios de crudo al golfo de México.
  La secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, conminó a la petrolera a intensificar la contención de la marea negra.
  Ante las fallas, la Casa Blanca revocó su permiso para explorar nuevas zonas costeras y anunció que las actividades quedarán canceladas hasta descubrir qué ocurrió en la Deepwater. La petrolera había negado la posibilidad que se produjera un accidente catastrófico en esa planta.