La emoción del gol y poco más
Ferrari volvió tras 10 meses por una lesión ligamentaria y marcó el empate en el final. Igual, a Córdoba no le sirvió de mucho.    

Domingo 20 de Marzo de 2016

"Le pegué con el tornillo y fue adentro. La alegría fue impresionante, me quería abrazar con todo el mundo. Por esas cosas del fútbol, el regreso se dio justo ante Argentino de Quilmes, rival ante el cual me lesioné aquel 23 de mayo de los ligamentos cruzados”. Así habló Federico Ferrari, quien marcó la igualdad ante el Mate, a 7’ del final. Que igual a Central Córdoba le sirvió de poco, vale aclarar.

Es que el charrúa llegó al merecido empate en un encuentro que comenzó perdiendo con gol de Valenti en el arranque del complemento, pero sumó el sexto encuentro sin lograr la victoria.

Desde el inicio, la visita tomó el control de las acciones pero jamás llegó al arco defendido por Debiase. Con el correr de los minutos el local reaccionó y a los 38’ el árbitro Juan Ledo ignoró una clara infracción de Rojas a Sánchez dentro del área que hubiese cambiando la historia del cotejo.

El complemento comenzó de la peor manera para los dueños de casa. En la primera incursión del Mate a los 3’, Valenti aprovechó un quedo de los defensores locales y de cabeza estampó el 0-1.

A partir del gol visitante, el juego se hizo de ida y vuelta. Los dirigidos por Cuffaro Russo intentaron por todos los medios emparejar el marcador con los ingresos de Fernando Resler, Pereyra y Ferrari. Y a los 83’, tras un zapatazo de Gardeano desde 30 metros, el Toto Ferrari desvió el remate, descolocó al golero Leguizamón y estampó el 1-1.

En el final se vio al charrúa en busca del triunfo pero chocó con la férrea defensa visitante. Córdoba mostró otra imagen, Ferrari fue pura emoción en el final y poco más. Igual, la ilusión del ascenso sigue lejos.