Miércoles 14 de Diciembre de 2011
Saida Franz, madre de Ana Teresa Diego, la joven desaparecida que fue recordada por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en su discurso de asunción, afirmó ayer que el hecho de que "un asteroide que lleve el nombre de mi hija llena un vacío", en referencia a la reciente decisión de la Unión Astronómica Internacional de llamar "Anadiego" a un cuerpo celeste.
El nombre "Anadiego" fue propuesto por el decano de la Facultad de Astronomía de la Universidad Nacional de La Plata, Adrián Brunini. El nombre de la ex alumna de esa facultad designará por siempre al asteroide 11.441, que se encuentra entre Marte y Júpiter, en el cinturón principal de asteroides.
Franz afirmó que "cuando empieza a hablar la presidenta estaba intentando escuchar y de pronto oí el nombre de mi hija y me puse a llorar". Señaló que "fue una mezcla de alegría y pena". Al hablar sobre la designación de un asteroide con el nombre de "Anadiego", Franz expresó que "sentí que se llenó un vacío que se originó el día que me enteré de la desaparición de mi hija".
"Jamás supe dónde está el cuerpo de Ana, ahora sé que ella está en el asteroide que lleva su nombre, no sólo ella sino todos los desaparecidos", dijo.
Ana era militante de la Federación Juvenil Comunista, fue secuestrada el 25 de septiembre de 1976, y pasó por centros clandestinos de la policía de la provincia de Buenos Aires.
La alumna desaparecida era oriunda de Bahía Blanca y el ente internacional eligió el asteroide por haber sido descubierto el 31 de diciembre de 1975 en el país, en el complejo astronómico El Leoncito, ubicado en San Juan.
Esta es la primera vez que el nombre de un desaparecido por la dictadura se asigna a un cuerpo del sistema solar.