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La elección del presidente de la Comisión Europea divide a los 28

Francia y Alemania discreparon en la cumbre de Bruselas sobre el mecanismo idóneo para designar al sucesor de Durao Barroso.

Jueves 29 de Mayo de 2014

La elección del presidente de la Comisión Europea (CE), tras los comicios regionales del domingo que terminaron con un sólido avance de la extrema derecha, está dividiendo a los líderes del Viejo Continente. Las dos grandes potencias de la Unión Europea (UE), Francia y Alemania, discreparon en la cumbre de Bruselas que se reunió el martes sobre cuál es el mecanismo idóneo para designar al sucesor del portugués José Manuel Durao Barroso.

El presidente de Francia, François Hollande, se mostró partidario de que el ganador en las urnas, el conservador Jean Claude Juncker, del Partido Popular Europeo (PPE), sea el que tenga la primera oportunidad de convertirse en presidente de la CE si consigue establecer las alianzas necesarias. En cambio, la canciller de Alemania, Angela Merkel, no dio un apoyo explícito al luxemburgués que presidió el Eurogrupo. Por el contrario, cuando se le preguntó si Juncker podría encabezar el cambio que pide, entre otros, el premier británico, el también conservador David Cameron, respondió que las prioridades de la UE la "pueden ejecutar él, pero también muchos otros".

Merkel recomendó a sus homólogos de la región que "lean con cuidado" el Tratado de Lisboa, donde se establece que el Consejo Europeo, de acuerdo al resultado de las elecciones, propondrá por mayoría calificada —255 sobre 345 votos— al presidente de la CE y que el Parlamento Europeo (PE) lo tendrá que aprobar por mayoría. "Lo que quiero decir es que los líderes tienen la obligación de encontrar a una persona que cuente después con el respaldo mayoritario de la Eurocámara", matizó Merkel.

Paradójicamente, Hollande forma parte de la familia socialdemócrata, opuesta a los conservadores del PPE como Merkel, aunque ambos respaldan sin discusión las políticas de neoliberalismo económico del FMI. El conflicto tiene tantas aristas y complejidad que los 28 acordaron el martes dar un mandato al presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, para que negocie con los grupos parlamentarios un candidato para presentar en una nueva cumbre prevista para fines de junio.

Según el mandato revelado ayer, Van Rompuy debe elegir a la persona idónea para liderar la estrategia prevista para los próximos cinco años, centrada en el crecimiento, la competitividad, la creación de empleo, la unión económica y monetaria, la energía, el cambio climático, la dependencia energética y la política exterior común. "Las discusiones sobre los nombres vienen después de las discusiones sobre la agenda y sobre las cosas a hacer, y yo estoy mucho más interesado en discutir cómo poder gastar bien el dinero europeo para poder crear trabajos y ocupación, que no preocuparme simplemente sobre un asiento o un nombramiento", explicó el premier italiano, Matteo Renzi.

En el trasfondo del debate se encuentran las cifras: el PPE sufrió un duro retroceso en los comicios, al obtener 212 escaños con una pérdida de 64 asientos en relación con el hemiciclo saliente, mientras que los socialdemócratas sólo cedieron 22 curules, para quedarse con 191.

Este retroceso de los partidos tradicionales, entre los que también se encuentra el Liberal, se verá reflejado en el Parlamento en julio, cuando se inicie un nuevo período legislativo con un fuerte incremento de las agrupaciones euroescépticas y ultraderechistas.

Igualmente, Juncker cuenta con serios respaldos entre los grupos políticos del Parlamento, entre ellos su principal rival, el socialdemócrata alemán Martin Schultz, quien anunció que apoyaría su nombramiento, o personalidades de indiscutida influencia, como la conservadora francesa Christine Lagarde, directora del FMI. Su principal opositor es Cameron, quien también cree que candidatos como Schultz tampoco son capaces de impulsar los cambios que a su juicio requiere Europa.

El líder conservador británico, fuertemente presionado por el triunfo electoral de los eurófobos del UKIP en su país, pidió "concentrarse en el crecimiento y el empleo" y relativizar la presencia europea. "Necesitamos más margen para los Estados-nación y a Europa sólo cuando sea necesario. Y naturalmente necesitamos gente que comprenda esa filosofía para dirigir esta organización", declaró Cameron.

Ni un voto para Berlusconi

El partido de Silvio Berlusconi, Forza Italia, no recibió ningún voto en las elecciones del domingo pasado en el geriátrico de Cesano Boscone, cerca de Milán, donde el ex primer ministro italiano cumple con el servicio comunitario al que fue condenado en un juicio por fraude impositivo, según los resultados dados a conocer ayer.

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