Viernes 30 de Julio de 2010
Soy arquitecta y tengo un gran cariño por mi carrera. Actualmente me dedico de lleno a mi proyecto más importante: el desarrollo y la educación integral de mis hijos. A raíz de la ley del matrimonio igualitario aprobada el pasado 14 de julio, me detuve a observar más detenidamente el comportamiento y la conducta de mis hijos en lo referente al ámbito familiar, así como sus necesidades emocionales. Mi hijo de 5 años, por ejemplo, juega mucho a ser un súper héroe y frecuentemente viste un disfraz para sus juegos. Lo que me llamó la atención fue que además del disfraz quiere acompañar su rutina con la utilización de una afeitadora, como usa su papá, un desodorante como el de su papá, corbata como usa su papá, todo lo que usa su papá y el poder imitar las costumbres cotidianas de su padre forma parte de sus aspiraciones máximas. Sin embargo, este pequeño súper héroe busca también la ternura propia de su mamá, de los modos maternales que lo contengan y lo acaricien cuando está fatigado, cuando tiene fiebre, cuando está triste, cuando se hizo un chichón. Mamá y papá, ambos padres y educadores, pero distintos y complementarios. Una unión maravillosa para el desarrollo integral de la especie humana. Nos preocupamos mucho de la ecología, del cuidado y rescate de los animales en extinción, ¿y del sano desarrollo de la especie humana, nos preocupamos?
María Angeles Travella DNI 23.242.630