Martes 26 de Enero de 2016
La dirigente social y diputada del Parlasur, Milagro Sala, está poseída por el personaje fantasioso de la mujer indomable, de la heroína, de la montañesa que a través de la fuerza se crea un gobierno a su medida. El gobierno kirchnerista le dio un poder que no le correspondía, le alimentó de manera desmedida su fantasía, y hoy necesita imperiosamente del rigor de las leyes para acabar con sus caprichos de niña, y para entender de una vez por todas la diferencia entre libertad y libertinaje. Como muchísima otra gente confundida, Milagro Sala necesita ser reeducada en los valores de la política y de la democracia. Debe entender que la libertad tiene cadenas, y que esas cadenas son la Constitución nacional y las leyes que nos gobiernan.
Daniel E. Chavez / DNI 12.161.930