La dignidad de la pobreza
He leído y sin sorprenderme que la mitad de nuestro país está en la línea de la pobreza y digo sin sorpresa porque no vivo en un tubo, no soy ciega, escucho y también pienso y analizo. Veo con mucho dolor madres y padres con sus pequeños hijos revolviendo los contenedores de la basura domiciliaria...

Miércoles 06 de Julio de 2011

He leído y sin sorprenderme que la mitad de nuestro país está en la línea de la pobreza y digo sin sorpresa porque no vivo en un tubo, no soy ciega, escucho y también pienso y analizo. Veo con mucho dolor madres y padres con sus pequeños hijos revolviendo los contenedores de la basura domiciliaria, sacando contentos de allí basura que comen y muchas veces pienso que debo estar viviendo un sueño pero es en vano creerlo ya que ese sueño es una realidad que duele en el alma y quita la poca dignidad que se tiene. Escucho promesas de esto y aquello; demasiadas quimeras que engolosinan por parte de los políticos pero nadie habla de devolver la dignidad del trabajo, nadie de esos que mañana pueden ser uno de nuestro/a presidente que harán para no pagar mas subsidios y devolver al pobre lo que le quitaron por las malas políticas, su dignidad. Nadie menciona el dolor de generaciones que perdieron los hábitos al trabajo, hijos que ven que sus padres no trabajan y se desesperan por tomar ese plan subsidiario que acostumbra a la vagancia por más que sea necesario. Cambien los discursos, las acciones, sientan vergüenza de ver a la gente revolver la basura para comer, sientan dolor de comprobar que los abuelos y niños comen hoy en comedores perdiendo de esa forma la reunión de la familia y devuelvan a esa mitad hundida en la pobreza de este hermoso país hábitos de trabajo y la dignidad que el mismo significa.

Marta Chimento (Directora de Abuelos Sustitutos)