Domingo 29 de Agosto de 2010
Transcurridas dos fechas del campeonato, puede ser prematuro hacer un análisis de Central. Pero de lo que no quedan dudas, es que ha encarado el torneo seriamente. Desde esa triste tarde de mayo en la que Cristian Vella nos asestara ese duro golpe, Central comenzó a transitar un camino lleno de incertidumbres, que, afortunadamente, se va superando. Basta citar el cambio dirigencial, la contratación de un nuevo técnico y la compraventa de jugadores. Felizmente pareciera que esa etapa fuera quedando atrás. Se deben destacar el profesionalismo y el esfuerzo de Broun, de Figueroa y del Kily, que volvió al equipo para aportar experiencia. También, el de los que se quedaron o incorporaron al grupo. Muchos jugadores asumieron la actitud de llevar adelante al equipo, más allá de situaciones adversas. Como ante Belgrano, duro rival, con público en franca actitud hostil, y donde Central jugó sin su hinchada. Párrafo aparte merece Reynaldo Merlo, que desde el mismo momento que se empezó a hablar de la recuperación de Central proclamó que quería volver a ser su técnico. Estas son las actitudes que se deben resaltar. Que Central es un grande, ya lo sabíamos. Pero había que demostrarlo. Y la grandeza no es sólo llenar estadios y ganar campeonatos. La grandeza es asumir con dignidad el lugar en que a cada uno le ha tocado actuar. Muchos dicen que ganando campeonatos las hinchadas de los clubes se incrementan, porque los más chicos se entusiasman y adhieren a los colores de ese equipo. Central está demostrando que no es así. Que cuando se asumen los desafíos con amor propio, empeño y sacrificio, se brinda un ejemplo que motiva a la juventud a acompañar el esfuerzo. No sabemos si Central estará entre los dos primeros equipos del campeonato, objetivo que ansiamos alcanzar y ojalá se cumpla. Encontrando la identidad, mejorando futbolísticamente y adaptándose a las duras exigencias de la divisional, quizás lo logre. Pero lo que debe quedar bien claro es que se ha asumido el torneo con esfuerzo, seriedad y dignidad. Tres valores que, en este momento de la Argentina, pueden tener más importancia que ganar cualquier campeonato.
Doctor Alejandro Tizón, Santa Fe
DNI 13.169.944