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La dictadura brasileña combatió a la guerrilla con napalm

Así surge de un informe castrense elaborado en 1972 y que ahora salió a la luz. Ex represor niega crímenes y acusa a la presidenta Rousseff

Sábado 11 de Mayo de 2013

La dictadura brasileña uso bombas de napalm para atacar bases guerrillas en al menos tres ocasiones, reveló ayer la Comisión de la Verdad que investiga los crímenes cometidos por el régimen militar que gobernó Brasil entre 1964 y 1985, organismo ante el que también un ex jefe de la represión acusó a la presidenta Dilma Rousseff de "terrorista". "Hay pruebas del uso de napalm en tres operativos. Es algo terrible", afirmó el consejero de la Comisión de la Verdad Claudio Fontelles, en declaraciones al diario brasileño O Globo.

Según Fontelles, el uso de bombas napalm fue relatado en un informe elaborado en noviembre de 1972 por el teniente coronel Flarys Guedes Henriques de Araújo, al comentar acciones del ejército para combatir el movimiento de guerrilla creado por el entonces clandestino Partido Comunista do Brasil (PCdoB) en la región amazónica de Araguaia.

Además, los documentos encontrados revelan que el régimen militar movilizó a 2.453 soldados para combatir a 57 guerrilleros en 1972. Según el consejero, el general Antonio Bandeira, quien comandó la represión del ejército en Araguaia, escribió en un informe que los guerrilleros "utilizaban armas obsoletas y se enfrentaban a una gran escasez de municiones". "Es evidente que las fuerzas de represión del Estado, ante el modesto grupo de opositores políticos, adoptara una conducta de eliminación de estas personas", afirma Fontelles, en el informe conclusivo de sus investigaciones sobre el tema.

"Terrorista". Por otro lado, el coronel Brilhante Ustra sostuvo que la presidenta Rousseff integró organizaciones "terroristas" cuyo objetivo sería el de instalar en Brasil "una dictadura del proletariado". "Ella participó en organizaciones terroristas que tenían (por objetivo) esto, implantar el comunismo", sostuvo el militar retirado, al declarar ante la Comisión de la Verdad.

Rousseff integró, a partir de la década del 60, las organizaciones clandestinas Política Obrera (Polop), Comando de Liberación Nacional (Colina) y Vanguardia Armada Revolucionaria Palmares (Var-Palmares), y por esta razón fue arrestada y torturada durante el período en que permaneció en la cárcel, entre 1970 y 1972. La presidencia brasileña no comentó de inmediato las declaraciones de Brilhante Ustra, alegando que aún no tiene informaciones completas sobre su testimonio. El coronel retirado comandó el DOI-Codi —el organismo central de represión política de la dictadura— y en octubre pasado fue denunciado ante la Justicia por cargos de ocultar el cadáver de un estudiante, desaparecido desde el 5 de enero de 1972.

Ustra se presentó ayer ante la Comisión de la Verdad con un "hábeas córpus" obtenido en la Justicia, que le permite no contestar a preguntas. Pese a ello, dedicó la parte inicial de su testimonio a leer una declaración, en la que sostuvo que el régimen militar debió enfrentarse a "organizaciones terroristas", cuyo "objetivo final era la instalación de una dictadura del proletariado, del comunismo: (querían) derribar a los militares e instalar el comunismo". "De no haber sido por nuestra lucha, yo no estaría aquí, porque ya habría ido al paredón", dijo.

Al ser indagado sobre las torturas practicadas en el DOI-Codi, el militar se negó a contestar y se limitó a afirmar que toda su actuación en la represión política está relatada en un libro de 600 páginas, que entregó a los miembros de la Comisión de la Verdad. "Allí informo todo con detalles, cómo eran hechos los arrestos, las investigaciones, todo lo que pasó. Nunca oculté un cadáver, nunca cometí asesinatos. Siempre actué en el marco del ley y del orden. Nunca fui un asesino", expresó. El militar agregó: "Bajo mi comando nadie murió dentro. Los muertos durante mi gestión fueron muertos en combate, muertos con arma en la mano, en la calle".

La Comisión Nacional de la Verdad fue creada en 2011 y empezó a trabajar hace un año, con el objetivo de identificar a los responsables de torturas y asesinatos de opositores políticos durante la dictadura militar.

La declaración de Ustra se suma a la denuncia en base a documentos secretos del Ejército de que existió, entre 1972 y 1975 una represión desproporcionada en la selva amazónica par acombatir a la guerrilla comunista de Araguaia, un levantamiento contra la dictadura reprimido hasta con bombas napalm.

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