Jueves 01 de Noviembre de 2012
La defensa de Hugo Tognoli, el ex jefe de la policía santafesina detenido por su presunto vínculo con narcotraficantes, pidió ayer la recusación de la fiscal de la causa al entender que "ha agotado todas sus energías de pesquisa en recabar probanzas irrelevantes e impertinentes y omitió realizar, no obstante el tiempo transcurrido, aquellas pruebas que surgen de sumo interés para el esclarecimiento del caso". En ese sentido, el abogado Eduardo Jauchen sostiene que la fiscal federal Liliana Bettiolo puso de manifiesto "una evidente tendencia orientada a incriminar a mi representado y un desinterés por la realidad, lo que conspira contra el elemental deber de objetividad".
El escrito elevado por Jauchen a la Justicia federal manifiesta que "no existe siquiera un mero indicio del concreto hecho atribuído" a Tognoli y critíca lo que, a su entender, son los elementos base de la acusación.
u La escucha telefónica entre el presunto narco Carlos Ascaíni y el cabo 1º Quintana, de la comisaría de Villa Cañás, en la cual el primero solicita que identifiquen a un auto que lo persigue sin suministrarle en esa instancia número de patente. Jauchen dice que "jamás se supo qué sucedió luego, si Quintana fue al lugar, si verificó algo, si informó algo o si averiguó algo con relación al vehículo". Y remarca que la fiscalía nunca convocó a Quintana para declarar como testigo.
u "Se ha mencionado como prueba lo que ni siquiera tiene entidad de indicio", dice el abogado en relación al mensaje de texto mediante el cual Nilda Luques le pregunta al comisario Oscar Ledesma sobre dónde abastecerse de drogas. La respuesta de Ledesma habría sido que debía comprarle a Ascaíni que "le paga 30 mil por mes a Tognoli". A pesar de la individualización de ambas personas, "jamás la fiscalía las citó a declaración testimonial".
u El informe del Registro de la Propiedad Automotor que identificó el auto que seguía a Ascaíni y que pertenecía a la Policía de Seguridad Aeroportuaria, dice el abogado, "fue confuso y erróneo ya que por simple detalle informático se informó un código y una clave correspondiente a la Dirección de Drogas a cargo de Tognoli sin mencionar a quien correspondía personalmente". Y aclara Jauchen que la propia defensa aportó la identidad del titular del código y la clave en cuestión, en referencia al jefe de la comisaría 2ª de Rosario, comisario Néstor Fernández, "quien tampoco fue citado a declarar".
u Como contrapartida, dice el escrito, "la Fiscalía convocó a cinco testigos que por uno u otro motivo tienen manifiesta enemistad con mi cliente". Y menciona al comisario Fabián Armúa, Norma Castaño, Eva Venzo, Alberto Martínez y Juan Carlos García. "Lo más sugestivo —dice el pedido de recusación— es que todos ellos mencionan solo «rumores» sobre el hecho atribuído a Tognoli".
Finalmente, Jauchen sostiene que "sin importar ni perseguir un menoscabo a la persona ni a la investidura de la Fiscal, su representado ha perdido la confianza en su objetividad" y por eso pide su recusación. Ahora el juez Carlos Vera Barros tiene 72 horas hábiles para aceptar o rechazar el pedido. Su decisión será inapelable.