Martes 10 de Mayo de 2011
Mientras este gobierno siga incrementando la cultura del menor esfuerzo, muchos jubilados poco a poco ingresarán en la pobreza y la indigencia, la misma que sirve a los políticos populistas mediante la entrega indiscriminada de subsidios y prebendas, acrecentando y comprando conciencias y voluntades, y de esta manera ir aumentando desproporcionadamente el gasto social. Y ese gasto social sale de las arcas de la Ansés, del dinero de los jubilados y de los trabajadores actuales, perjudicando notablemente a los primeros con haberes previsionales de hambre y sin cumplimiento de los fallos favorables de algunos pocos con sentencia firme de los 465.000 juicios al Estado. Si a los 1.700.000 planes "descansar", embarazadas, el "Fútbol para todos" y un sinfín de despilfarro demagógico le agregamos el uso de los fondos para proyectos faraónicos, como el tren bala o aerolíneas sin aviones, más el agregado de dos millones y medio de jubilaciones y pensiones graciables sin aportes, nunca habrá dinero suficiente para sus verdaderos acreedores. Si a este grave problema le sumamos, bolivianos, paraguayos y peruanos que se han mimetizado con nuestros indigentes y acrecientan día a día asentamientos emergentes y que también deben ser mantenidos con planes sociales de "descanso duradero" y a largo plazo, exigiendo que todas sus carencias sean solucionadas por el Estado, estaremos frente a una pobreza funcional incontrolable. Para después vetar y decir sin ningún pudor, que no hay dinero suficiente para pagar el 82 por ciento y si cada 100 pesos el Estado se lleva el 62 por ciento en impuestos, pero sí estoy seguro de que habrá fondos dispuestos para su clientelismo político y para su próxima campaña política.
Omar Martínez (Presidente Asociación Argentina de Jubilados Aportantes)