Domingo 10 de Noviembre de 2013
Es por lo menos insólito que aún se trate de determinar si hubo o no abuso con penetración. Me pregunto por ser un lego en el tema cuál es la diferencia entre una y otra. Desde mi ignorancia aprecio que las causales no pueden morigerar el fin, que terminó en el homicidio. Cómo puede mediatizarse tanto un tema que sólo regodea la líbido de la gente, a los efectos de potenciar la exhibición obscena de un tema que excedió la intimidad de una familia a la cual todos, sin excepción, contribuimos a ensuciarla. Es un caso policial y se dirime en ámbito de la Justicia, salvo que quieran demostrar hábiles doctores en derecho, que Mangeri es inocente de toda sospecha, un gordito buenudo incapaz de matar una mosca, que no es lo mismo que matar a una persona. Sé que puedo cambiar de canal, sé que puedo no leer una noticia que no me guste, también sé que puedo dejar de lado y no meterme en lodazal que embarra todas las canchas con el solo fin de la publicidad gratuita, de un grupete de leguleyos que buscan beneficiarse con este desgraciado hecho, podrán sostener la mirada de un padre que perdió a su hija en manos de este psicópata o sólo dependerá de la justicia divina para que sean moralmente juzgados y condenados todos, acusado y defensores porque de esa no zafan. Después buscarán demostrar que “la culpa es de Ángeles” porque paso por el lugar y la hora equivocada, mientras tanto el alma de esta chica que bien podría ser nuestra hija no descansa en paz. Me siento asqueado, sólo esto puedo hacer.
Roberto R. Sánchez