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La cuestión es la ejecución

Los Pumas demostraron que tienen con qué torcerles el brazo a las potencias. Sólo deben confirmarlo. ¿Será el sábado en Australia?

Jueves 11 de Septiembre de 2014

Los Pumas abrieron la puerta que les da acceso al triunfo ante las potencias del Hemisferio Sur. Lo hicieron con la propuesta, el juego y el nivel que vienen demostrando. Pero ahora deben dar un paso firme y cargado de convicción para atravesarla. No es tarea fácil. Ni nada que se le parezca. Tanto porque debe exponer su mejor repertorio posible como por la jerarquía del rival que asoma del otro lado de la línea de cal. Lo cierto es que el seleccionado de Daniel Hourcade hoy encara los partidos ante los más poderosos con la misión de ser protagonista y conseguir una victoria. Estos son los dos puntos que el entrenador enumeró hasta el hartazgo en la preparación para este Rugby Championship (RCH). Entonces, tras los tres duros reveses que viene de sufrir (cada uno por distintos motivos), el duelo del próximo sábado frente a Australia en Gold Coast emerge como una nueva oportunidad de conseguir el primer triunfo en el RCH. Y lo más importante es que todo indica que se puede, y que depende de la ejecución de los albicelestes.

El triunfo es posible, tangible e imaginable. Quedó demostrado en las tres primeras presentaciones del equipo. Las señales más claras aparecieron en los duelos frente a Sudáfrica. Principalmente en la apretada y agónica caída en Salta. Frente a Nueva Zelanda los signos vitales de la victoria argentina existieron, pero fueron marcadamente menores. Y las confirmaciones llegaron con la resignación y el fastidio que demostraron los integrantes del seleccionado nacional tras todas las derrotas.

La afirmación de que Los Pumas están en condiciones de ganar se encolumna en el cambio de idiosincrasia del equipo. Enterró esa histórica versión de refugiarse en la defensa y esperar agazapado para dar el golpe de nocaut. Con esa mentalidad sólo era cuestión de tiempo para que las potencias quiebren la resistencia y se hagan de la victoria sin mayores complicaciones.

Hoy el elenco nacional se le para de manos a sus rivales. Va al golpe por golpe. Y está en condiciones de hacerlo porque juega el mismo rugby que las principales potencias de este deporte.

La llegada de Hourcade derivó en un cambio sustancial. Los Pumas tienen otro tipo de hambre: victoria. Porque la buscan por otras vías. Levantan la bandera del protagonismo con un juego de posesión, dinámica y ataque. Pero respaldados por una defensa firme y ordenada.

Esta es la receta que abre la puerta de la victoria. Pero para lograrlo debe jugar un partido casi perfecto. Porque lo que lo viene dejando con la manos vacías son los tan mencionados "pequeños detalles". Esos que inclinan la balanza ante este tipo de rivales. Entonces, Los Pumas dependen de su ejecución. Ya demostraron que pueden. Ahora lo deben confirmar.

¿Será el sábado? Será cuestión de esperar para averiguarlo. Esto está en manos de los jugadores. Si bien está claro que el equipo extrañará al segunda línea Tomás Lavanini y notará nuevamente la ausencia del tercera línea Pablo Matera, hay con qué lograrlo. Y no es que antes no lo tuvieron. Si no que el bagaje que adquirió el equipo en las primeras fechas puede hacer la diferencia.

Los aspectos a corregir quedaron en evidencia. Frente a Sudáfrica faltó poco. Principalmente en el norte del país, cuando parecía que finalmente llegaría la victoria pero la incapacidad de cerrar el partido hizo mella. Y en el duelo del sábado pasado, los All Blacks marcaron tries que pueden considerarse simples.

La próxima estación de Los Pumas es Australia. Y es anunciada como una oportunidad cierta de dar el golpe. Habrá que ver si los de Hourcade cumplen con la ejecución y corrigen falencias. Poder, pueden.

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