La crecida del Mississippi forzó la apertura de diques en EEUU
Miembros del cuerpo de ingenieros del ejército estadounidense abrieron anoche las compuertas del sistema de diques de Morganza (Luisiana), provocando la inundación de decenas de pequeños pueblos y granjas situados a la orilla del río Mississippi con la finalidad de salvar de una severa inundación a las dos principales ciudades del estado, Baton Rouge y Nueva Orleáns.

Domingo 15 de Mayo de 2011

Miembros del cuerpo de ingenieros del ejército estadounidense abrieron anoche las compuertas del sistema de diques de Morganza (Luisiana), provocando la inundación de decenas de pequeños pueblos y granjas situados a la orilla del río Mississippi con la finalidad de salvar de una severa inundación a las dos principales ciudades del estado, Baton Rouge y Nueva Orleáns.

Las autoridades habían decidido abrirían la compuertas si el caudal del río a su paso por Luisiana alcanzaba la cifra 42.500 metros cúbicos, la cantidad máxima de agua que pueden soportar los diques que protegen a las grandes ciudades del estado sureño.

Por esta razón, el gobernador de Luisiana, Bobby Jindal, dio la orden de evacuar en decenas de albergues de la región a las cerca de 25.000 personas cuyas vidas podrían peligrar por la inundación de sus granjas y cosechas. En total, se calcula que se habrán anegado hasta 7.800 kilómetros cuadrados de una zona adyacente al río Atchafalaya, un afluente del Mississippi. Esta será la primera vez en 38 años que se abren las compuertas del sistema de diques de Morganza, situado a 70 kilómetros al noreste de la ciudad de Baton Rouge.

Es una apertura "lenta y controlada", según dijo Ken Holder, portavoz del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de EE UU, que gestiona el sistema de diques del que el de Morgana forma parte. La apertura provocará durante algunas semanas la inundación, de hasta siete metros en algunas zonas, de 7.700 kilómetros cuadrados de marisma y cultivos de cereales regados por el río Atchafalaya, una zona donde habitan unas 25.000 personas en unos 11.000 edificios.

La medida, que se tomó por última vez en 1973, enviará la crecida del río hacia las casas, las granjas y un parque natural y una pequeña refinería en el cauce del río Atchafalaya, pero evitará que las inundaciones lleguen a Nueva Orleans y Baton Rouge, las dos ciudades más pobladas del estado. Según las previsiones, de no abrirse los diques, en Nueva Orleans la inundación dejaría pequeña la provocada por el huracán Katrina en 2008, que dejó bajo las aguas el 80% de la ciudad y mató a 1.500 personas. Además, obligaría al cierre de muchas de las refinerías petrolíferas y una central nuclear a lo largo del río.

Funcionarios del estado han ido casa por casa informando a los residentes de la inundación. Según el gobernador del Estado, se han diseñado planes con la Cruz Roja para proporcionar refugio a los evacuados.

En las próximas horas, el caudal del Mississippi, el cuarto mayor del mundo en volumen de agua en su desembocadura, podría llegar a batir su récord histórico del año 1927. En aquella ocasión, en lo que se conoce como “la gran inundación”, perecieron centenares de personas en los estados sureños del país, lo que dio lugar a la construcción del sistema de diques más sofisticado del mundo. Entonces, a su paso por Vicksburg, el río alcanzó los 17,1 metros de altura. Si se cumplen las previsiones, ahora, podría ascender hasta los 17,5 metros.

El crecimiento espectacular del Mississippi se debe a la coincidencia de una serie de fuertes tormentas caídas en el centro de EEUU durante las últimas semanas, con el deshielo propio de la primavera tras un invierno de abundantes nevadas. (AP)