Jueves 08 de Diciembre de 2011
Después de años de polémica y litigios, el Supermercado Mayorista Yaguar SA definitivamente no podrá instalarse en la ciudad. La medida es consecuencia de un fallo que en octubre pasado emitió la Corte Suprema de Justicia de la Nación, al rechazar un recurso de inconstitucionalidad interpuesto por la firma contra el municipio. De ese modo, se confirmó la negativa a la apertura del local de grandes superficies -ubicado en bulevar Seguí y avenida Circunvalación- que ya habían dictaminado distintos tribunales, entre ellos la Cámara en lo Contencioso-Administrativo de Rosario en el 2007 y la propia Corte Suprema de Santa Fe dos años más tarde.
"Aunque el fallo estaba cantado, sencillamente porque no podía ser de otra forma, estamos contentos y nos ayuda a creer más aún en la Justicia", afirmó ayer al conocer la sentencia el titular del Centro de Unión de Almaceneros, Juan Milito, uno de los dirigentes locales que más se opuso a la apertura, ya vedada por la ley provincial 12.069.
En rigor, la norma estipula que las empresas supermercadistas no pueden contar con más de 2.400 metros cubiertos de superficie ni facturar arriba de 80 millones de pesos anuales.
En concreto para el caso Yaguar, además, una resolución del Ministerio de Producción de Santa Fe consideró que le ley era aplicable al emprendimiento, lo que hizo que oportunamente su pedido de habilitación quedara supeditado a que la firma pudiera acreditar volúmenes de venta por debajo de los topes establecidos por la Secretaría de la Pequeña y Mediana Empresa de la Nación.
Pero Yaguar no se dio por vencida hasta llegar a la máxima instancia judicial; a pesar incluso de que, desde que instaló su local, una resolución municipal (la Nº 46) revocó la única habilitación transitoria que había logrado gracias a una medida cautelar.
Oposición. El arco empresario local también resistió activamente la apertura de la firma reclamando que se respetara la legislación vigente.
"El nuevo fallo, ahora en su máxima expresión de la Corte, demuestra que la regulación en la Argentina, lejos de ser una mala palabra como se nos quiso hacer creer durante mucho tiempo, no sólo es necesaria, sino que implica un ordenamiento que beneficia a la economía de las ciudades y las regiones, y contribuye a una mayor equidad", sostuvo Milito.