Sábado 18 de Febrero de 2012
El fascismo sentenció al juez Garzón. Una historia con un final anunciado. Una historia que comienza en el 2009, en el marco del "caso Gürtel", uno de los mayores casos de corrupción de la historia reciente de España. Seguramente, el Partido Popular(PP) estará en estos momentos festejando con cava (champán). La Justicia española sentenció el fin de la carrera judicial del juez más conocido no solamente de España, sino del mundo. Luchó contra la ETA y su entorno poniendo en riesgo constantemente su vida y la de su familia. Hizo poner preso al ex dictador Augusto Pinochet. Persiguió a ex represores de la dictadura argentina. Inició la investigación de los crímenes de la dictadura de cuatro décadas de Francisco Franco. Un fallo que causa indignación y vergüenza en el mundo entero. Un fallo que condena a Garzón por haber investigado lo que ningún otro juez se atrevíó a investigar. Un fallo que se enmarca en el acorralamiento que un grupo de magistrados fascistas fue estrechando a su alrededor, con la venia de la derecha española, léase PP. Un fallo en el caso Gürtel que paradojalmente lo convierte en el primer condenado, a instancias de los corruptos que estaban siendo investigados. La sentencia es una caza de brujas con el afán de cortarle la carrera judicial a un juez que pretendió luchar contra los molinos de viento. Decía Bertold Brech que hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Están los que luchan muchos años y son muy buenos. Pero están los que luchan toda la vida: esos son imprescindibles.
Manuel Basanta / DNI. 93.971.708