La cocina de la economía
El lunes 12 de enero tuve oportunidad de concurrir al Ministerio de Economía sabiendo que el ministro Axel Kicillof lanzaría otra etapa del plan Precios Cuidados al incorporar 100 nuevos productos.

Martes 20 de Enero de 2015

El lunes 12 de enero tuve oportunidad de concurrir al Ministerio de Economía sabiendo que el ministro Axel Kicillof lanzaría otra etapa del plan Precios Cuidados al incorporar 100 nuevos productos. Me deprimió visitar un Ministerio que semejaba un comité político pletórico de afiches proselitistas con la imagen presidencial y leyendas alusivas a los "éxitos económicos" de la actual gestión. Me provocó estupor observar la informalidad de grupos juveniles hablando a los gritos, corriéndose entre sí, comunicados por celular, moviéndose como dueños del lugar. Eran militantes de La Cámpora empleados en el Ministerio. El acto anunciado a las 11 comenzó pasadas las 12 a raíz de "problemas técnicos". Cuando apareció Kicillof la muchachada comenzó con los cánticos habituales: "olé, olé, olé... Axel, Axel". Realmente no entendí nada. La falta de empresarios, periodistas, funcionarios era notoria. La alocución del ministro que duró menos de una hora fue dedicada mayormente a denostar a los medios periodísticos y corporaciones económicas que pretendieron, según dijo, "boicotear desde el inicio al exitoso plan de precios que pretende ser una herramienta valiosa para equilibrar precios y poner la mayoría de productos a disposición del público menos pudiente". Desde mi humilde posición de observador ignoro si el citado plan de precios cumplió o cumple su cometido, si fue monitoreado correctamente, si prosigue en vigencia, si el gran público lo aprobó o no. En esta ciudad observo una inmensa faltante física de ítems comprometidos desde el origen del plan y, además, no se cumple con la exhibición obligatoria de los listados específicos. Análogamente a lo que sucede respecto al control de la prensa creo que el mejor control de precios es el que no existe.

Rubén Mario Baremberg