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La ciudad de Victoria quiere recuperar "el carnaval más divertido del país"

El municipio revocó el contrato con la agencia que lo organizó los últimos tres años y ahora busca que la ciudad de las Siete Colinas recupere su tradicional homenaje a Momo.

Domingo 04 de Enero de 2015

Tras un intento frustrado por convertir a los corsos de Victoria en un espectáculo artístico por encima de una fiesta popular, participativa y divertida, la Municipalidad volvió a tomar las riendas de la organización y promete que el bien denominado "carnaval más divertido del país" recupere su identidad humorística. El Ejecutivo revocó el contrato con la agencia marketinera Fullscreen, que durante las tres últimas ediciones se encargó junto con una comisión local de tratar de otorgar un mayor despliegue artístico al evento en la ciudad.

La noticia, más que buena para muchos, renueva la esperanza de que la Ciudad de las Siete Colinas vuelva a tener su tradicional homenaje a Momo, con las alegres "mascaritas sueltas" —disfrazados con bolsas de tela en la cabeza, con agujeros en los ojos y la boca, y orejitas en los extremos—; las inquietas tropillas de caballitos de lona fabricados con arpillera y alambre, guiados por jinetes con cachiporras hechas de medias—; el imponente toro salvaje que atropella ferozmente al público y nadie se enoja; grupos de chicos disfrazados bajo alguna temática, como enfermeros que hacen todo tipo de herejías a sus pacientes; superhéroes; trajes desopilantes y muchas otras más expresiones ingeniosas como las que ofrece todos años el reconocido vecino apodado Taras Bulba.

La "Terror". La expresión más emblemática de la fiesta sin duda ha sido siempre Terror do Corso, la agrupación de máscaras, músicos y amantes del carnaval victoriense que, sin forma ni reglas, se presenta desde hace más de cuatro décadas como un fenómeno masivo, espontáneo y un ícono de los corsos.

La "Terror" es nada menos que una columna humana en ocasiones, de varias cuadras, bailando, tocando instrumentos, arrojándose espuma, haciendo temblar el suelo. Es la frutilla de la torta, esperada por todos. Sin embargo, la última organizadora excluyó esta expresión de la fiesta, y sólo le permitió circular una vez que concluyera el espectáculo.

Este año, la agrupación no sólo recuperará su papel preponderante, sino incluso el municipio invitó a sus fundadores a formar parte de la organización de unos festivales de carnaval que se realizarán los domingos, pero declinaron al ofrecimiento. "Nosotros somos un rejunte de muchachos que nos juntamos y vamos, pero nuestro objetivo es otro: que los corsos sean gratis y si es posible, que vuelvan a la plaza", dijo a La Capital Tico Castillo, uno de los fundadores del movimiento.

Es que desde 2001 la fiesta pasó de hacerse alrededor de la Plaza San Martín a un circuito en la zona portuaria, y allí comenzó el debate por lsu identidad.

La edición 2015 arranca el 24 de enero y continúa todos los sábados hasta el 21 de febrero inclusive, cuando se llevará a cabo la elección de la reina departamental.

La entrada general será de 50 pesos en el predio y 25 pesos anticipadas. Hasta el momento hay nueve expresiones confirmadas entre comparsas y carrozas.

En Gualeguaychú, el corso arranca el sábado

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