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La ciudad, sin servicios pero con comercios

Viernes 11 de Abril de 2014

El paro nacional convocado por las centrales obreras opositoras afectó en parte el pulso cotidiano de Rosario. La ausencia de transporte público y del dictado de clases en las escuelas públicas le bajó el ritmo al movimiento habitual, aunque la apertura de los comercios en el centro y en los barrios aportó la actividad necesaria para evitar que las calles se vaciaran.

Sin colectivos ni escuelas, y con la enorme mayoría de las estaciones de servicio cerradas, el movimiento de las calles del macrocentro vino más que nada por el lado del sector comercial y bancario, cuyas dirigencias gremiales no adhirieron a la jornada de protesta liderada por Hugo Moyano (Camioneros) y Luis Barrionuevo (Gastronómicos).

El panorama varió además entre la mañana y la tarde, ya que los piquetes organizados desde diferentes gremios y organizaciones sociales que si adhirieron a la medida de fuerza se desactivaron con el correr de las horas.

Temprano, las grandes avenidas comerciales de la ciudad mostraban muy poco movimiento, con mayoría de persianas bajas y casi nula circulación de taxis. Una postal que se fue modificando desde poco antes del mediodía.

En el rubro gastronómico la adhesión al paro convocado por su secretario general fue dispar. Los bares mas emblemáticos del centro de Rosario eligieron no abrir, pero no fueron pocos los locales que atendieron normalmente.

Si bien el gremio de los taxistas no se plegó al cese de actividades, la circulación de esos vehículos no fue la de todos los días. Por la mañana era difícil encontrar alguna unidad en las calles céntricas, sobre todo en las zonas donde se ubicaron los piquetes. La mayoría de las estaciones de servicio, con algunas excepciones en las que se formaron largas colas, no suministraron combustibles. Un surtidor de zona sur abrió temprano pero fue obligado a cerrar.

La mayoría de los comercios abrió sus puertas, aunque algunos establecimientos grandes —sobre todo los ubicados en los bulevares céntricos— optaron por dejar las persianas bajas y acatar la medida. En las peatonales, el presentismo fue casi total. Aunque desde varios negocios contaron lo mismo: había gente circulando, pero pocas consultas y compras.

"Hay muy pocos clientes, más que un paro parece un feriado", dijo Viviana Astorga, vendedora en una tienda de zapatillas tradicional de la ciudad. Pablo Moreno, que trabaja en un local de ropa deportiva, contó que trabajaron "diez veces menos" que un día normal.

En una cadena de electrodomésticos, describieron lo mismo: apertura normal pero con escasísimas ventas.

Presentismo. En un comunicado, el gremio de Empleados de Comercio destacó que la presencia de trabajadores mercantiles en los locales superó el 95 por ciento

Organismos que dependen del estado como Ansés y Pami, abrieron sus puertas.

Cordón industrial

El paro se sintió en el cordón industrial. El complejo agroexportador no operó por la adhesión de sindicatos, como aceiteros, y por los piquetes. Industrias de ramas cuyos gremios no adhirieron, como automotrices y siderúrgicas, vieron afectada su actividad. En algunos casos, desobligaron por el transporte. En otros, por presión de las bases.

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