La ciudad que no somos
Hace unos días las calles de la ciudad de Santa Fe se vistieron de autódromo para recibir al TC 2000, y una vez más los rosarinos simpatizantes del automovilismo fuimos testigos como a tan solo 160 km.

Domingo 11 de Octubre de 2009

Hace unos días las calles de la ciudad de Santa Fe se vistieron de autódromo para recibir al TC 2000, y una vez más los rosarinos simpatizantes del automovilismo fuimos testigos como a tan solo 160 km. las cosas son tan diferentes. Mientras nuestro querido autódromo Juan Manuel Fangio se encuentra en total abandono, cerrado y esperando que el gobierno de turno decida qué hacer con él, en Santa Fe durante tres días se colmaron todas las plazas hoteleras y la afluencia de público obligó a realizar reservas en ciudades aledañas, incluida Paraná. Fue público de todas partes del interior de la provincia y de provincias vecinas y no solo el negocio hotelero y gastronómico se vio beneficiado sino que también lo hizo el resto de las ramas comerciales. El señor intendente de Santa Fe Mario Barletta estimó que el movimiento económico fue de 10 millones de pesos, las gastronomía tuvo una venta mayor de entre 30 y 50 por ciento más de lo que es un fin de semana pico y en sólo dos días hubo más de 100 mil personas en el circuito. Cabe destacar que la realización del Callejero de Santa Fe es una tarea conjunta de la Municipalidad y el TC 2000. Viendo los grandes resultados económicos que les trajo organizar esta carrera, pregunto: ¿Tan ciegos están los rosarinos que no apoyan la construcción de un autódromo acorde para recibir a las principales categorías nacionales? Es una pena ver cómo en otras ciudades generan año a año inversiones y esfuerzos para organizar eventos automovilísticos y en Rosario se deja morir a su autódromo por capricho del gobierno de turno. ¿Será que el negocio inmobiliario de lotear los terrenos lindantes al autódromo para construir un barrio privado le da más dinero a la Municipalidad y al intendente que construir un autódromo y generar 10 millones de pesos en un fin de semana para toda la ciudad? Con la remodelación del actual autódromo ganamos todos los rosarinos, los fanas del automovilismo que vamos a poder disfrutar de lo que más nos gusta y los comerciantes de la ciudad ya que se reactiva la economía. Mientras que con la construcción del barrio privado sólo le trae ganancias a unos pocos. Es una pena ver la ciudad que no somos y que podríamos ser.

Vanessa Perretta

vanessapao@hotmail.com