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La cita especial fue el antes

Cuando se ofrece una actuación de esta magnitud, nada mejor que una autocrítica. La hizo Maxi Rodríguez, el autor del gol, para la TV y su palabra pesa.

Sábado 16 de Agosto de 2014

Cuando se ofrece una actuación de esta magnitud, nada mejor que una autocrítica. La hizo Maxi Rodríguez, el autor del gol, para la TV y su palabra pesa. Bien por la Fiera, porque lo mejor que le puede pasar a Newell’s es imbuirse de ella para intentar fortalecerse. Es que la escena rojinegra, una vez alejado el brillo del estreno en la Bombonera, se nutrió de algunos resabios de la última época que debieran ser un foco de atención para Gustavo Raggio. Cuestiones que vieron la luz con Berti, subsistieron en el interinato largo de Lunari y ahora parecen haber aflorado rápido. O nunca se fueron. Una cierta pesadez táctica se viene palpando y un estilo que no por elogiable, merezca un retoque.

Lo mejor estuvo en la previa. En el enorme reconocimiento a Scocco en su regreso al Parque tras un año largo, en la alegría del Coty Fernández de nuevo en el marco multitudinario del Coloso, en la primera vez que Raggio se sentó en el banco. Pero poco más.

Newell’s jugó lento, tuvo la pelota siempre pero así fue igual de previsible y sólo cuando aceleró al comienzo del complemento hizo diferencia. Se entiende. Maxi viene de un Mundial y no descansó. Scocco de jugar poco y se notó. El Coty grita y ordena hacia atrás, pero le dejaron ir hacia adelante y ahí le cuesta sobre todo cuando no se le muestran. Los laterales de ayer no son Cáceres y Casco, y acaso pasan demasiado rápido a posiciones ofensivas como para sorprender, cuando la salida es toqueteo interminable del centro a los costados y viceversa.

Y sin fluidez de movimientos, a Newell’s un rival timorato como Gimnasia le encontró la vuelta. Le viene pasando. Son alertas. Maxi tiene razón.

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