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La catedral y su Virgen

Miguel Escudero, tercer párroco de Rosario, recibe el 3 de mayo de 1773 una nueva imagen de la Virgen del Rosario que fuera encargada en la ciudad de Cádiz por su antecesor el sacerdote español Francisco de Cosio y Terán para reemplazar a la primera que fuera entronizada en nuestra capilla en 1731 por el sacerdote criollo Ambrosio Alzugaray, imagen cuyo cuerpo había sido tallado por manos indígenas y su cara por los evangelizadores señalando una unión fraternal entre dos civilizaciones.

Jueves 26 de Octubre de 2017

Miguel Escudero, tercer párroco de Rosario, recibe el 3 de mayo de 1773 una nueva imagen de la Virgen del Rosario que fuera encargada en la ciudad de Cádiz por su antecesor el sacerdote español Francisco de Cosio y Terán para reemplazar a la primera que fuera entronizada en nuestra capilla en 1731 por el sacerdote criollo Ambrosio Alzugaray, imagen cuyo cuerpo había sido tallado por manos indígenas y su cara por los evangelizadores señalando una unión fraternal entre dos civilizaciones. La imagen española costó 80 pesos fuertes y medía 43 centímetros de alto y siendo luego fuertemente remodelada y embellecida por el párroco Nicolás Grenón, es la hermosura que se encuentra actualmente en la Cripta de la catedral. Fuertes testimonios, como también afirmaciones relevantes por parte de serios historiadores avalan que avanzada la segunda mitad del siglo XVIII y en vista a los insistentes reclamos de la comunidad calchaquí, el párroco Escudero, o en su defecto su inmediato sucesor, haya resuelto entregar a esa comunidad indígena la imagen traída por el padre Alzugaray. Es razonable deducir que esa actitud fuese tomada por el dictamen del gobernador Echagüe y Andía que ante la solicitud indígena manifestó que "por razón de derecho es razonable acceder al requerimiento de la comunidad calchaquí" (devolución de la imagen). El sacerdote franciscano Fray Lucas de Leguizamón, entre otros, reclama también varias veces la imagen de la Virgen del Rosario para esa comunidad. La negativa del padre Alzugaray, en su momento, permitió la imposición del nombre de Rosario a lo que hoy es nuestra ciudad. Se tiene constancia que estimadamente entre los años 1774 y 1775 los aborígenes, en situación difícil para su existencia, le ofrecen esa imagen en la ciudad de Coronda a Doña María de las Mercedes Cabral de Leiva, esposa de Manuel Leiva, que constituían una familia muy culta, creyente y conocedora de la historia y tallados religiosos de la región, quienes al comprobar su autenticidad la truecan a los indígenas por varias onzas de oro. Inmediatamente en su casa concurrían gobernantes, políticos, docentes, militares, sacerdotes, monjas, historiadores, investigadores y muchísimos fieles que veneraban a la Virgen del Rosario. A pesar de los insistentes pedidos de entidades religiosas o gubernamentales, la familia Leiva nunca quiso desprenderse de esa imagen compartiendo durante más de dos siglos su pertenencia entre sus descendientes. Su última poseedora, Perla Picabea de Vitri, residente entonces en Rosario y ante el cambio de destino hacia Buenos Aires de su esposo, comandante de Gendarmería Nacional, y desoyendo requerimientos familiares, decidió entregar la imagen, la primera, la que fortaleció el origen de la ciudad y le dio su bello nombre, y para que quede "en estas tierras", al Instituto Cristo Rey, ubicado en la localidad de Roldán, en el año 1983 donde se la conserva con mucho cariño y devoción. La ciudad de Roldán, honrándola, denominó con su nombre una calle del municipio.
Miguel A. Chiarpenello
DNI. 6.024.600
Miembro de la Junta de Historia de Rosario


¿Y por casa, cómo andamos?
Durante un encuentro con la Comunidad del Pontificio Colegio Pío Brasileño de Roma, celebrado en Italia, el Papa Francisco reclamó el sábado 21 del corriente la necesidad de un clero "unido, fraterno y solidario" en Brasil, ante la "escandalosa corrupción" que vive ese país. Mi abuela hubiese dicho: "¿Y por casa, cómo andamos?"
Roberto Meneghini

Tres aviones a la intemperie
He observado varias veces tres aviones de la empresa Sol a la intemperie en el aeropouerto de Fisherton. El juez podría ordenar su cuidado. Ya sabemos que la Justicia es lenta, y mucho, pero protegerlos del sol, las lluvias, los vientos, la tierra y los granizos no estaría mal. Que se tomen el tiempo que sea, independientemente del fallo, pero que los tengan a buen resguardo para ser utilizados en algún momento. No malgastemos recursos y hasta ecológicamente es imprescindible.
Carlos Garzón

Protección para las canchitas de fútbol
Estas líneas están dirigidas a las autoridades municipales, que son las que autorizan o habilitan la utilización de canchas de fútbol de escuelitas que están de moda en Rosario. Yo, como abuelo de dos niños que están practicando este deporte recreativo, veo que Dios está en esas canchas porque no tienen una contención en la parte perimetral de las mismas, ya sea con una gomaespuma o lo que fuere. Esas medianeras de ladrillos que alguna vez fueron fábricas o depósitos, hoy se usan con ese noble fin porque como no es competitivo, los niños tienen una diversión y no son sometidos por los padres en una competencia que no les hace nada bien. ¡Dejemos que los niños sean felices! Pero por favor, cuidemos su integridad. El otro día, el señor Sergio Faletto habló de algo similar que ocurre en canchas profesionales de competencia, y lo volvió a reiterar la semana pasada en otra nota donde un jugador golpeó contra el muro de cemento en la cancha de Olimpo de Bahía Blanca, con mucha suerte para su integridad física. Les pido a los señores que manejan estas escuelitas que traten de solucionarlo y si no pueden económicamente que pidan una ayuda al gobierno provincial antes de que sea demasiado tarde y tengamos que lamentar algo indeseable.
Alberto Antonio Mariño
DNI 6.065.426

El alivio después de las elecciones
Afortunadamente, ha concluido un hastiante año electoral. Por ambición de poder, asociada al enriquecimiento corrupto, la sociedad se ve sometida reiteradamente a una inocua e irracional actividad política para satisfacer egos de políticos, para quienes la moral sólo es una cuestión declamativa y no de actitud en sus conductas. Estos valientes, ejerciendo el poder, muestran luego su cobardía refugiándose en fueros parlamentarios para eludir la acción de la Justicia. Sufren las consecuencias varias generaciones de mortales, y cada dos años los ciudadanos deben soportar las muchas veces aberrantes diatribas de quienes con rostro pétreo, hablan como si ellos fueran ajenos al estado de degradación
–acelerado en la última década– en todo sentido, incluido el moral. Con la infinidad de problemas para resolver, año por medio nos distraemos en procesos electorales, funcionales a los intereses de ocultamiento, de quienes son responsables del descalabro en el que nos han sumergido. Se impone una amplia reforma del sistema político: duración de tiempos de mandato y frecuencia de elecciones, entre otros.
Emilio Zuccalá

Quiero mi TV o devuélvanme el dinero
Les quiero comentar, brevemente, mi experiencia con el banco ICBC Argentina donde soy cliente desde que se instalaron en el país, y con muchos de sus productos financieros. En el mes de marzo de este año le compré un TV Smart a esta entidad a través de su canal de venta ICBC Store. En dicha venta me cobraron un recargo por venta telefónica y otro por el envío a domicilio a Rosario. Al día de hoy nunca me mandaron el producto y, peor aún, como la compra la realicé a través de la tarjeta de crédito Mastercard, de su banco, tengo que seguir pagando las cuotas pautadas para que no me informen al Veraz. quiero aclarar que durante todo este tiempo he llamado infinidad de veces a atención del cliente del banco y no he podido conseguir una solución al problema. Por último, tuve que recurrir a Defensoría al Consumidor de la provincia, donde se acordó, con un representante del banco, que me dieran el producto o me devolvieran todo el dinero utilizado para los pagos de las cuotas, y ninguna de las dos cosas ha pasado una vez transcurrido el tiempo pactado en esa oportunidad.
Fernando Sillen
DNI 28.650.127

El parque del abandono
El Parque de la Independencia, nuestro querido parque, que con el pasar de los años lo vemos en decadencia, ya no es el mismo. Ya nada queda de ese querido lugar cuidado y limpio. A pesar del hermoso Rosedal que hicieron o están haciendo, se han olvidado de las demás áreas del lugar. Se puede apreciar suciedad por todos lados, veredas rotas, usurpadas por las raíces de los árboles, un bar que la decadencia se apoderó de él. El queridísimo laguito, copado por bolsas, botellas, papeles, que se replica en las demás fuentes de ornamentación con que cuenta el parque en total falta de cuidado. Sinceramente, al pasear sentí tristeza, bronca, al ver como se invierte tanto en un espacio como el Rosedal y ni siquiera se sostiene la limpieza de las demás áreas. Nuestro querido parque ya no es más el de antes, ya no cuenta con su esplendor sino que está en las mismas condiciones que una plaza marginal de la ciudad. Una triste postal para la gente que ingresa a la ciudad desde otras localidades del país. Espero, en algún momento, que alguien se haga cargo y recupere su esplendor que supo tener.
Teresa Zcerdan
20.746.584

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