La catástrofe de la familia

Miércoles 28 de Enero de 2009

Los parientes de María son una típica familia de clase media que se ganan la vida trabajando. El padre es empleado de una distribuidora comercial y su hermano, de 26 años, arregla desperfectos mecánicos de autos. Y la madre, Zulma Balbi, trabaja para Equipo Blanco, una empresa que está encargada de la limpieza del edificio de LaCapital.

Zulma transita los pasillos de la redacción de este diario todas las madrugadas. En su afán por ganar "unos pocos pesos más", ayer María decidió reemplazar a la madre en la limpieza de una casa quinta de Funes. "Tal vez si no hubiese agarrado ese trabajo, hoy no estaría muerta", se lamentó Juan.

El del martes no fue el único episodio delictivo que había sufrido María. En el último verano, le robaron el teléfono celular mientras tramitaba los tickets para que sus hijas disfrutaran de las piletas del balneario Saladillo. Ayer a la mañana, un maleante la asaltó nuevamente, pero su vida se apagó luego de que la atravesara el pecho con una cuchillada.