"La casa se bamboleaba y cuando bajé no veía el patio"
Miércoles 20 de Enero de 2010
Antonio Mancuello, el sacerdote argentino que misionaba en Haití al momento del sismo que devastó ese país, afirmó que salvó su vida porque se había mudado a 15 kilómetros de la capital, Puerto Príncipe, y que lo que se vivió allí "fue muy trágico, fuerte y duro".
Mancuello, de quien su familia no sabía su paradero desde el momento del terremoto, el 12 de este mes, dijo que no había podido comunicarse "porque no hay electricidad ni teléfonos ni internet. Estábamos aislados". Durante una entrevista telefónica con el canal C5N, el sacerdote dijo que en el barrio donde habita "se calcula que hubo unos 5.000 muertos" y que por la ruta donde transita "hay cadáveres tapados con sábanas".