La carne, del piso al restaurante
El martes a la mañana pude comprobar cómo abastecían a un conocido restaurante de avenida Pellegrini. Eran las 10.30 cuando dos empleados de un frigorífico descargaron de un camión dos...

Jueves 07 de Octubre de 2010

El martes a la mañana pude comprobar cómo abastecían a un conocido restaurante de avenida Pellegrini. Eran las 10.30 cuando dos empleados de un frigorífico descargaron de un camión dos cajones de plástico de color blanco en los que llevaban sendas pilas de cortes de carne. Quienes las llevaban no usaban guantes y fumaban, y la carne no estaba cubierta, por lo que se mantuvo varios minutos sometida a los gases de los autos que pasaban mientras los proveedores esperaban cruzar Paraguay para ingresar por la parte de atrás del local. Por si estos descuidos fueran insuficientes, de repente la carne cayó al pavimento que, por cierto, no se destaca por su limpieza. Sin dudarlo, los operarios del frigorífico levantaron la carne del piso y la volvieron a poner sobre los canastos para llevarla a su destino. La puerta por donde ingresaron estaba abierta y la suciedad que podía verse desde la vereda agravaba el cuadro. Había olores y tachos de residuos sucios en el mismo sector por donde ingresaba la carne cruda y ya no tan limpia. ¿Cuánto tiempo habrá pasado para que esa carne se procese? ¿Nadie del propio local controla la mercadería que le traen? ¿Alguien inspecciona esto? Tal vez así se expliquen los problemas estomacales que suelen sufrir quienes concurren a algunos de estos lugares de tenedor libre cuando van por primera vez.

Eduardo García DNI: 6.244.448