Lunes 03 de Enero de 2011
El porcentaje de familias que son propietarias de su vivienda, se redujo en los últimos años a pesar del crecimiento económico. Así lo señala un informe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa). El centro de estudios indica que la precarización del acceso al mercado habitacional explica en buena parte el crecimiento de la ocupación de espacios públicos por parte de familias en estado de alta vulnerabilidad .
El informe subraya que, si bien el problema de la vivienda es crónico en la Argentina, el análisis de los últimos años muestra una dinámica muy particular. Según datos oficiales de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), en el año 2000 el 76 por ciento de los hogares manifestaba ser dueño de la vivienda que habitaban, mientras que en 2010 esa proporción había bajado al 70 por ciento.
En el mismo período, los hogares que declararon alquilar aumentaron del 16 por ciento al 18 por ciento. La proporción de familias que declararon otra forma de tenencia aumentaron en un 50 por ciento, ya que pasan del 8 por ciento al 12 por ciento entre los años 2000 y 2010.
Aunque los datos oficiales adolecen de limitaciones importantes en términos metodológicos y de cobertura (por ejemplo, es previsible que la gente tienda a no declarar a los encuestadores del Indec la ocupación ilegal de viviendas), Idesa consideró que "son suficientes para delinear tendencias que confirman que los problemas habitacionales continúan agravándose".
Lo llamativo es que este problema se profundiza en el marco de un proceso de bonanza económica. En términos per cápita, se estima que la producción creció entre los años 2000 y 2010 un 37 por ciento. El gasto público, incluso, creció a un ritmo mucho mayor que el nivel de actividad económica. El gasto total de los tres niveles de gobierno, que en la década de los 80 era del 30 por ciento del PBI, pasa en los 90 al 32 por ciento y estimativamente habría llegado en el año 2010 al 40 por ciento.