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La Cámara alta decide hoy si le da vida al proyecto de reforma fiscal

Con el desembarco del proyecto de reforma tributaria en la sesión convocada para esta tarde en el Senado santafesino, el segundo gobierno socialista de la provincia tendrá hoy, a ocho meses...

Jueves 12 de Julio de 2012

Con el desembarco del proyecto de reforma tributaria en la sesión convocada para esta tarde en el Senado santafesino, el segundo gobierno socialista de la provincia tendrá hoy, a ocho meses de su llegada a la Casa Gris, una prueba de fuego extrema en una Legislatura con holgado predominio peronista.

El propio gobernador Antonio Bonfatti, blanqueó la ansiedad oficial ayer en conferencia de prensa: "Están dadas las condiciones para que haya despacho y el proyecto pueda ser tratado", destiló confianza el jefe del Ejecutivo provincial en que el mensaje obtenga media sanción y pase a Diputados para su sanción luego del receso parlamentario.

Compelido no sólo por las necesidades financieras del oficialismo sino por las extenuadas cuentas de la liga de intendentes del propio palo, el justicialismo —con 11 senadores sobre 19— definía puertas adentro la posición que sustentarán los dos bloques en que se encuentra dividida la mayoría opositora en la Cámara alta. La comisión de Presupuesto buscará esta mañana, después de febriles negociaciones anoche, emitir el despacho que tratará el plenario de los representantes departamentales en el Palacio de las Leyes.

El senador radical Felipe Michlig confirmó anoche que la comisión de Presupuesto pasó a cuarto intermedio hasta hoy al mediodía.

"Estamos esperando que el PJ unifique una posición, nosotros ya la tomamos hace varias semanas y consiste en imponer ingresos brutos a las empresas que facturan más de 80 millones de pesos anuales y limitar el revalúo de los inmuebles rurales y evitar el incremento a los urbanos y eximir de este impuesto a las empresas de transporte de corta y media distancia", dijo.

Los puntos bajo la lupa. Los puntos centrales del mensaje que cuenta con tratamiento preferencial para ser analizado hoy en el recinto de sesiones seguían girando en torno a los revalúos fiscales para establecer una suba del impuesto inmobiliario, la imposición o no de ingresos brutos a la industria, la delegación de facultades impositivas al gobierno y un pedido de autorización que el Ejecutivo pretende incorporar para tomar deuda por 400 millones de dólares para financiar la ralentizada obra pública en la provincia.

Endeudamiento. Bonfatti blanqueó en ese sentido que existe "un pedido de endeudamiento para obras de infraestructura de gran envergadura —que estimó en 400 millones de dólares— que acordaremos entre el oficialismo y la oposición. No son obras caprichosas —especificó el mandatario— son derechos que creemos s básicos para los ciudadanos de Santa Fe, que tenemos que darle curso y que no ameritan que en pleno siglo XXI sigamos postergándolas".

Los tiempos políticos se acotaron para las arcas oficiales luego de tres meses de marchas y contramarchas —rebelión de los propios senadores radicales frentistas— desde que el proyecto ingresó en marzo pasado a la Legislatura provincial.

Bonfatti admitió ayer que los dilatados plazos políticos se devoraron una tajada de lo que el gobierno aspiraba a recaudar para aliviar las alicaídas finanzas que, sin embargo, todavía permiten pagar los compromisos salariales en tiempo y forma al sector público. "Todo depende en qué momento sea aprobado el proyecto", advirtió el gobernador.

"Una vez que el mensaje esté votado en el Senado, tiene que pasar por Diputados y tenemos el receso invernal de por medio (se iniciará el lunes y se extenderá pro dos semanas). Quedan pocos meses para terminar el año y, por otro lado, hay que emitir los recibos para que los impuestos puedan ser abonados (con los nuevos montos) por los contribuyentes. En verdad no tengo una cifra (sobre la recaudación), pero si fuera todo el año, habríamos recaudado 1.500 millones de pesos, pero eso ya no será", reconoció el titular del Ejecutivo.

Señales. Bonfatti también dio señales de que la Casa Gris flexibiliza sus posiciones respecto al proyecto remitido originalmente al Senado en pos de obtener su sanción lo antes posible. Así lo manifestó cuándo se le preguntó si implicaría una derrota política que se imponga el criterio de varios senadores, tanto del oficialismo como de la oposición, respecto de la eliminación de la actualización de los avalúos inmobiliarios. "En la medida en que se pueda modificar el coeficiente, lo que interesa en definitiva, más allá de la justicia de los tributos, también es el monto final. El resultado en números es el mismo, de cualquier manera, creo que es necesario sincerar algunas cuestiones en el país", concluyó pragmático.

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