Edición Impresa

La bicisenda de calle Riobamba no para de sumar críticas

Es la única de doble mano. Los vecinos aseguran que por semana hay entre cinco y siete accidentes de ciclistas.

Miércoles 24 de Septiembre de 2014

Un grupo de vecinos del barrio República de la Sexta expresó su preocupación por los reiterados accidentes que tienen como víctimas principales a estudiantes de La Siberia sobre la bicisenda de doble mano, única en la ciudad, que existe en calle Riobamba. "Es sólo cuestión de tiempo para que haya un muerto", sentenció Guillermo Batalla, dueño de un local de gráfica en la esquina con Ayacucho y quien ya denunció la situación ante Ingeniería de Tránsito. Según los vecinos, los encontronazos entre autos y bicicletas rondan entre cinco y siete a la semana, incluso con heridos, casi siempre ciclistas que vienen pedaleando en dirección oeste-este. "Los automovilistas miran hacia donde vienen los otros autos, nunca hacia el otro lado", cuenta Rosa, empleada de una panadería sobre la misma esquina.

La concejala María Fernanda Gigliani, que acaba de presentar un proyecto para crear un programa de protección al ciclista (ver aparte), recordó que la falta de seguridad vial para las bicicletas no se limita a Riobamba, sino que adopta diferentes formas en varias bicisendas de la ciudad.

Sobre calle Salta, por ejemplo, coexisten la ciclovía sobre el margen izquierdo, seguida de un carril de estacionamiento y otros dos destinados a vehículos particulares y transporte público, respectivamente al centro y la derecha.

Allí, afirmó la edila —ahora del bloque unipersonal Iniciativa Popular— "se registran muchos accidentes por conductores que abren la puerta y se llevan puestos a los ciclistas". Sobre las de Presidente Perón y Pellegrini (la primera demarcada con un zócalo de cemento, la otra por material vibrante) surgen otros problemas, como las motos que invaden la bicisenda, con todo el riesgo que implica.

Pero hasta ahora, siempre según testigos presenciales, la ciclovía que más problemas presenta en la ciudad, a pesar de ser muy corta (va de Alem a Beruti, apenas seis cuadras), es la que está sobre Riobamba. Básicamente porque es de doble mano.

En ese tramo las bicicletas circulan de oeste a este y de este a oeste. El problema se da en las bocacalles donde no existe semáforo (en la única donde hay es sobre Necochea) porque los conductores de vehículos a motor miran automáticamente hacia el lado de donde esperan ver llegar otros autos, pero no en sentido contrario, de donde también vienen bicicletas.

El cruce con Ayacucho es el peor. A tal punto, que un comerciante que asegura haber atestiguado "innumerables accidentes, siempre de oeste a este, nunca al revés", se tomó el trabajo de abrir un expediente —Nº 62474/14— en el municipio.

"Primero llamé al 147 (línea para reclamos sobre transporte y movilidad) donde hice la denuncia telefónica. Ahí me dijeron que me la tomaban, pero que el tema era competencia de Tránsito, entonces un día en que aparecieron dos agentes hablé con ellos y me volvieron a decir que no era de su jurisdicción. Así fue como terminé en Ingeniería de Tránsito, donde me pidieron que pusiera la denuncia por escrito. Después me dijeron que me iban a llamar, pero hasta ahora no lo hicieron", contó Batalla. "Esto está tan mal que sólo es cuestión de tiempo para que muera alguien", advirtió.

La misma preocupación exhibieron ante LaCapital en la panadería Analía, de la esquina. "Lo vemos en directo: es algo que ocurre mucho. De hecho hubo un accidente el viernes y el lunes hubo otro", contó Gladys, convencida de que "por más que estén los carteles en cada esquina, los automovilistas no están acostumbrados y ni siquiera miran para el otro lado", una situación a la que, para peor, también se suma la "propia imprudencia de los ciclistas".

Rosa, empleada del mismo local, aseguró que de "la infinidad de accidentes" que han visto, "casi todas (las víctimas) fueron chicas, a lo mejor llegadas de pueblos donde andar en bicicleta es otra cosa".

La propia subsecretaria de la Agencia de Movilidad y Seguridad Vial, Mónica Alvarado, tomó nota de la preocupación de los vecinos al punto de que ayer recorrió la zona para conversar con ellos. Y pese a remarcar que en todas las cuadras de la doble ciclovía hay carteles que advierten esa singularidad, prometió "reforzarlos".

La funcionaria recordó además que la doble mano sobre Riobamba surgió como una modificación del Ejecutivo a un proyecto aprobado por el Concejo para trazar una ciclovía "segura" de ingreso a la Ciudad Universitaria, debido a que por Cerrito se habían registrado varios robos a estudiantes.

"Y como la ordenanza preveía ya que las bicicletas circularan a contramano de los autos, nos pareció que se podía ampliar para que fueran y vinieran", explicó. Así y todo, aseguró que la bicisenda "seguirá siendo monitoreada" para "ver qué acciones se pueden hacer" en pos de la seguridad vial.

Por una mejora de la infraestructura

La concejala María Fernanda Gigliani aseguró que su propuesta de modificación de la ordenanza 7.513 pretende ser "un complemento" para mejorar la infraestructura destinada a las bicicletas respetando "normas internacionales" en materia de diseño, señalización y demarcación de ciclovías. Entre otras cosas, propone mejorar los ingresos y salidas, respetar el ancho mínimo para evitar accidentes y delimitar líneas de espera.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario