La baja de precios impulsa a las empresas a comprar sus acciones
El Banco Macro y la empresa Molinos Río de la Plata fueron las firmas que a lo largo de 2008 y en lo que va de este año destinaron mayores recursos a recomprar sus propias acciones en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, pero también Cresud se destacó por la elevada proporción de operaciones en relación con el volumen operado.

Lunes 09 de Febrero de 2009

El Banco Macro y la empresa Molinos Río de la Plata fueron las firmas que a lo largo de 2008 y en lo que va de este año destinaron mayores recursos a recomprar sus propias acciones en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, pero también Cresud se destacó por la elevada proporción de operaciones en relación con el volumen operado.

Esas empresas, junto al banco Patagonia, la distribuidora de electricidad Edenor y el holding Pampa Energía, motorizaron tales adquisiciones por un total de 838,6 millones de pesos, según un informe del Instituto Argentino del Mercado de Capitales (Iamc).

El proceso de recompra de acciones propias, de manera de reducir sus compromisos y aprovechar los precios de oferta, fue iniciado en enero de 2008 por el Macro.

Pero a medida que se profundizaba el derrumbe bursátil se sumó el resto de las compañías mencionadas, que el año pasado totalizaron operaciones por 793,1 millones de pesos, y hasta el 4 de este mes agregaron compras adicionales por 45,5 millones.

Normativa. A fines de octubre pasado la Comisión Nacional de Valores (CNV) suspendió hasta el 31 de diciembre la disposición que restringía hasta 10 por ciento del capital social el máximo de acciones propias que las empresas estaban autorizadas a adquirir.

"A causa de la crisis internacional y por situaciones muy particulares del mercado, los precios de los activos de empresas argentinas bajaron mucho más de lo que indican análisis objetivos", explicó en ese momento la CNV.

Por eso se permitió a las firmas "incrementar las tenencias de sus propias acciones, de manera de defender su cotización", dijo el vicepresidente de la Comisión, Alejandro Vanoli.

El organismo justificó la flexibilización de la norma para evitar "un grave daño" a causa de la fuerte caída que registraron los valores a partir de la crisis externa y con el objeto de "defender los intereses económicos del conjunto de los accionistas y por extensión, la preservación de las empresas".

En este contexto, el Banco Macro lleva compradas 81,2 millones de acciones por 402,7 millones de pesos, lo que representó un 26,2 por ciento del volumen operado en 2008.

Molinos, por su parte, destinó 280,2 millones de pesos (30,2 millones más que los previstos en la primavera pasada) a la recompra de 28,3 millones de acciones.

Pampa Energía, a su vez, pagó 69,7 millones de pesos (cuando originalmente había previsto 30 millones) por 72,2 millones de acciones propias (3,6 por ciento del volumen operado en 2008 y 4,7 por ciento de su capital social), con lo que el free float bajó de 48,7 a 44 por ciento.