Miércoles 25 de Noviembre de 2009
Como si la pérdida de un ser querido no fuera ya en sí misma dolorosa, luego de ella debemos enfrentar una realidad difícil de entender. Mi madre falleció el 08/11/09. Realizar los trámites pertinentes a su muerte fueron un camino duro de asumir. Pero lo más absurdo fue cuando mi hermana y yo intentamos dar de baja los servicios que estaban a su nombre, especialmente el del cable. La empresa Cablehogar nos solicitó su acta de defunción para poder concretar la baja. Este pedido tan descabellado sólo nos hace pensar en cómo actúan las empresas, cualquiera que ofrezca servicios tales como internet o cable. Cuando pierden un cliente tratan de dilatar la baja y piden explicaciones de la decisión —aunque sean razones personales que para nada les incumben—, con la mera intención de seguir facturando. No existen límites ni respeto por los ciudadanos que han cumplido puntualmente con el pago de tales servicios.
Adriana I. Mendoza, adri_isa47@hotmail.com