Jueves 04 de Marzo de 2010
La Armada chilena reconoció que su servicio oceanográfico no alertó claramente a la presidenta Michelle Bachelet de la inminencia del tsunami posterior al terremoto del sábado último, que abatió poblados y puertos chilenos dejando hasta ahora 802 muertos y una cantidad de víctimas aún no cuantificadas.
El jefe de la Armada, almirante Edmundo González, dijo que "la presidenta llamó para ver si se mantenía el alerta. Nosotros fuimos poco claros en la información que le entregamos", reconoció el almirante González.
Por su parte, el jefe del estado mayor de la Defensa Nacional, general de ejército Cristián Le Dantec, evitó criticar abiertamente a la Armada, pero reconoció a la prensa que la alarma era por una marejada fuerte, que el gobierno transmitió. "Efectivamente, nunca dijeron: ahí viene un maremoto", aclaró.
El comandante en jefe de la Fuerza Aérea, general Ricardo Ortega, también deslizó una crítica a las autoridades al sostener que dos horas después del terremoto tenían dispuestos aviones para trasladar ayuda, pero no recibió la orden de las autoridades civiles.
Por su parte, Sebastián Piñera, quien asumirá la presidencia el 11 de marzo, deslizó una nueva crítica al gobierno saliente al expresar que por la gran magnitud del sismo "había un grave peligro de tsunami. Lo que un gobierno debe hacer es anticiparse a los problemas".
La Armada informó cuatro horas después de ocurrido el terremoto, que podría haberse registrado un posterior tsunami, cuyas olas se abalanzaron sobre poblaciones costeras a partir de media hora después del sismo, a las 3.34 horas del sábado.
La información errónea entregada por el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada a la presidenta la llevó a suponer que el tsunami había sido descartado. Pero a esa misma hora se había producido la llegada de olas gigantes en puntos del Pacífico, afectando a zonas costeras, al sur de Santiago. (AP)