Martes 09 de Junio de 2015
Hace tiempo, manifesté que los futuros delincuentes, salen de hogares donde desde la tierna infancia los tratan a los golpes, mal alimentados muchas veces violados; jamás amor, siempre el maltrato. Nunca el buen ejemplo. Qué se puede esperar de estos pequeños en el futuro. Creo que algunos se salvarán si encuentran un alma caritativa que les enseñe el camino para ser una buena persona. Creo que es un problema social grave. Los gobiernos lo saben. La matriz de donde salen los delincuentes son de las clases golpeadoras, cuya forma de educar es con el látigo, porque también fueron educados a los golpes, viendo el padre alcohólico y hoy al drogadicto, cuya falta de educación y sentimientos los apartan del buen camino. Se necesita ayuda, que se da, pero sin ningún control del Estado. El dinero ayuda pero hay que controlar con personal idóneo qué destino tiene el dinero, qué pasa con los niños, actuar cuando aparecen los golpeadores que mandan al hospital a los niños, o a la mujer golpeados, lastimados. Sé que cuesta mucho dinero encausar un país, pero sé que si no se cambia y el gobierno no interviene, será cada vez peor, como lo vivimos a diario. La cantidad de mujeres asesinadas en el año 2014 fue de 277, y según la estadística el 57 por ciento de las muertes las produjeron los maridos o ex parejas de las pobres víctimas, de 18 a 50 años de edad. Cuando una mujer es golpeada, hace la denuncia, no se toman medidas severas para apartar al golpeador, y vemos en la crónica diaria que el golpeador sancionado por la Justicia de no acercarse a la casa de su ex, desobedece al juez, se acerca, la muele a golpes, y la mata. Si aparece un golpeador, el juez tendría que mandarlo a otra provincia, alejarlo, y si se acerca meterlo preso. ¿Que esperamos? Posiblemente haya que cambiar alguna ley que protege al golpeador, pero en vez de avanzar, retrocedemos. Sería tan sencillo tener visión de futuro. Gobiernos que controlaran con personal apto todos los asentamientos donde el Estado ayuda, y controlar qué pasa con los niños y mujeres golpeados. Muchos hombres que salieron de padres golpeadores, siguieron el mal ejemplo, la consecuencia está a la vista. Después exigir que todos los niños vayan a la escuela, solucionar el problema monetario de los maestros y tener doble escolaridad y comida para los niños que van al doble turno, que casi seguro será la única comida del día. Los delincuentes, deben tener, mientras están en prisión, primaria y secundaria cumplidos, y un oficio. Caso que se nieguen, no tienen visitas ni salidas, como en la actualidad. Sé que soñar no cuesta nada, pero, pienso que podré verlo desde otra dimensión, algún líder con un pueblo preparado, con funcionarios idóneos, puedan llevar a la Argentina al lugar que se merece, con mucha educación, mucha cultura, mucho amor a los niños, mucho respeto y afecto entre humanos; que el tema de los golpeadores sea una historia pasada, como la falta de trabajo, o los delincuentes asesinos. Esa es mi Argentina del futuro, que así sea.
Carlos A. Borisenko / DNI 4.340.294