Martes 20 de Octubre de 2009
El jefe policial Mario Valente informó ayer que el móvil accidentado que trasladaba en la madrugada a una mujer enferma y a numerosos de sus familiares rumbo a un hospital, lo hizo por “humanidad”, ya que los allegados a la paciente recurrieron a la comisaría 3ª de Avellaneda “luego de haber agotado” todos los intentos de conseguir una ambulancia.
Valente indicó que la enferma fue acompañada por seis de sus familiares porque se trasladaba en silla de ruedas y tenía gran sobrepeso, y la única manera de llevarla era subiéndola entre varios a la caja de la camioneta, donde iban varias personas para sostener la silla de ruedas.
“Ahora, justificar o no, con cadáveres de tanta gente inocente, es imprudente. Quiero resaltar que fue por la desesperación de la familia, que no contaba con recursos para poder trasladar a la abuela, y vino a la comisaría como última instancia”, indicó Valente.
Según el vocero, “la policía intervino como último recurso para salvar la vida de esta señora. En muchos otros casos se da asistencia de esta naturaleza, como una señora que da a luz en el patrullero. Esta vez, lo que pudo haber sido una anécdota, terminó en tragedia”.
“Agotan todos los recursos, y como última instancia se acercan (a la sede policial) a pedir desesperadamente que lleven a la abuela, que se moría, que estaba muy grave, más allá de las consideraciones médicas. En ese contexto, y con un deber de humanidad, el personal policial accede a llevarla al Tornú”, continuó el vocero.
El jefe policial relató que “no es un traslado común porque la señora tenía sobrepeso, era anciana, una operación anterior de cadera. Se hacia muy dificultoso el traslado”.
“Entre dos hijos y dos nietos la cargaron en la silla de ruedas en la caja, no había otra manera de llevarla. Se inicia el periplo a Capital Federal con la baliza y la sirena encendidas. Los hijos y nietos suben para sostener a la paciente, y minutos más tarde sucede el trágico desenlace”, aseveró. (DyN)