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La ambición Puma,un arma de doble filo

Los Pumas asoman dispuestos a dar un salto de calidad, pero si asumen demasiados riesgos contra los All Blacks puede ser fatídico.

Viernes 26 de Septiembre de 2014

Ahora Los Pumas sólo piesan en ganar. Ese es su gran desafío. Toda la energía está puesta en el tan esquivo -por supuesto que entendible- primer festejo en el Rugby Championship. La intención es dar un paso firme hacia adelante. Clavar una suerte de bandera y estampar la primera huella en la tierra de las potencias. Pero esa ambición, puede resultar un arma de doble filo.

Esas ganas ciegas de avanzar un casillero, pueden hacer que se retrocedan dos. Porque, según aseguraron los protagonistas, hay que animarse a arriesgar para herir a estos rivales. Y eso puede hipotecar gran parte del terreno ganado. Sí. Es que forzar más de lo que se puede, suele traer de la mano errores no deseados. Y los All Blacks son especialistas en aprovecharlos. Y así entierran las aspiraciones de sus rivales sin el menor tapujo. Y así construyen palizas deportivas. Y eso es lo que el equipo de Hourcade no se puede permitir. Sería retroceder una estación en el camino trazado para llegar a destino.

La ambición es positiva. Primero porque demuestra claramente que están convencidos de que se puede. Y después porque convalida el proceso que está atravesando el equipo. Ese cambio de idiosincrasia que permita asemejarse a los mejores, y plantárseles mano a mano. Pero de esas intenciones a torcerles el brazo, hay un paso gigante. Hoy parece que es un pequeño umbral, pero la realidad marca que no es tan sencillo como parece.

Los Pumas subieron la vara. La pusieron en un nivel que hasta hace un tiempo parecía por demás de complicado. Por eso quieren más. Asimilaron que se puede y eso les despertó una ambición mayor. Pero eso no tiene que nublarlos y hacerlos olvidar de la cautela. En todos los partidos anteriores de este torneo, el elenco nacional pagó carísimo el más mínimo error. Por eso la intención de ir detrás de un triunfo ante los neocelandeses levantando la bandera de jugársela, es un arma de doble filo. Peligrosa por lo menos. Y las consecuencias podrían ser demasiado dolorosas.

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