La adhesión a lo que viene
Varios académicos santafesinos destacaron con matices diversos su adhesión al proceso que lleva al modelo oral. Fue en uno de los paneles del congreso binacional de Derecho Procesal Penal, donde expusieron el jurista Jorge Vázquez Rossi, el camarista penal Ramón Teodoro Ríos, el abogado penalista Víctor Corvalán, el ministro de la Corte Daniel Erbetta y el ministro de Justicia Héctor Superti, quien llamó a todos como "compañeros de militancia".

Viernes 06 de Noviembre de 2009

Varios académicos santafesinos destacaron con matices diversos su adhesión al proceso que lleva al modelo oral. Fue en uno de los paneles del congreso binacional de Derecho Procesal Penal, donde expusieron el jurista Jorge Vázquez Rossi, el camarista penal Ramón Teodoro Ríos, el abogado penalista Víctor Corvalán, el ministro de la Corte Daniel Erbetta y el ministro de Justicia Héctor Superti, quien llamó a todos como "compañeros de militancia".

Esto se debe, como se cristalizó en las ponencias, a que los panelistas, todos docentes, coinciden hace décadas en la impugnación del sistema escrito e inquisitivo y en haber aportado a distintos proyectos para su reemplazo por otro de tipo acusatorio y oral.

Vázquez Rossi inventarió el derrotero histórico que se dio la provincia para incorporar la oralidad señalando, al final de su exposición, que "se trata de pasar de la mejor manera del deber ser al ser, de lo que este congreso es un intento". Enseguida Ríos, valorado allí como el inspirador más consecuente del nuevo sistema, postuló que la reforma era el camino más idóneo para conciliar las garantías para imputados y víctimas con una mayor eficacia en la acción judicial.

Lo siguió Corvalán, de incisiva mirada sobre la distribución de poderes que el nuevo sistema, dijo, reparte de modo más equitativo entre los distintos roles: defensor, fiscal y juez. Sostuvo que la pregunta del proceso penal es cómo se construye la verdad y que la perspectiva del nuevo sistema es que la verdad no resulte como en el proceso escrito patrimonio de uno solo —el juez— sino de una elaboración de los distintos actores del proceso. Y vaticinó que la reforma "se va a concretar a pesar de los agoreros".

Mirando hacia atrás, Erbetta se preguntó qué pasó para que durante décadas en Santa Fe la mayoría de los magistrados y los partidos políticos no se hubieran escandalizado con el sistema escrito, cuyo reemplazo consideró en buena parte forzado por resoluciones de la Corte nacional que fueron evidenciando su inconstitucionalidad. Destacó como desafíos de la oralidad ganar transparencia y "reducir la repugnante selectividad actual del sistema penal".